Feliz no se nace: se hace. Así lo indica el médico cardiólogo Daniel López Rosetti, referente en medicina del estrés que llega a Montevideo para explicar cómo cuidar el equilibrio entre la mente y el cuerpo, y tomar mejores decisiones cuando la presión aprieta. En su conferencia ‘Recetas para vivir mejor y gestionar el estrés’ brindará estrategias para vivir con más equilibrio, salud y bienestar, y en esta charla con El País compartió algunos adelantos.
— ¿Realmente hay una receta para vivir mejor?
— Sí, sin dudas. En la vida no se es feliz espontáneamente; implica un proceso de aprendizaje. ¿Cómo? Primero, a través de la experiencia, que me gusta definir como el fruto de los errores cometidos. Pero también se aprende con inteligencia emocional, observando a otros que viven mejor y peor, incorporando filosofía de vida y teniendo un proyecto, un norte. Hay una frase de un filósofo estoico, Séneca, que dice: “No hay vientos favorables para quien no conoce su rumbo”. Es imperativo que uno sepa hacia dónde va para dirigirse de forma correcta.
— ¿Cómo se accede a esa receta?
— Hace 15 años que trabajo en el Servicio de Medicina del Estrés del Hospital Central de San Isidro, doy cursos de psiconeuroinmunoendocrinología clínica en la Asociación Médica Argentina y una maestría en la Universidad Favaloro. Está área médica empieza con ‘psi’, es decir, con la psicología, entendiendo que el ser humano es la unión de la mente y el cuerpo. Eso se aprende a manejar, y una herramienta extraordinaria para hacerlo es la filosofía de vida. Los filósofos griegos nos dejaron muchos recursos para vivir mejor. Por eso, en la conferencia integro una serie de herramientas de la filosofía estoica que funcionan y que incluso forman parte del Programa de Manejo del Estrés en el hospital.
Un buen sinónimo para la palabra ‘estrés’ —sin meternos en definiciones psicológicas o neurofisiológicas— es ‘sufrimiento’. Una persona estresada, sufre. Y hay una frase muy interesante del Buda Gautama que dice: “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es optativo”. Hay fallecimientos, decepciones, despidos laborales, fracasos; sin embargo, que ese dolor, que es un fenómeno agudo, no se convierta en crónico —es decir, en sufrimiento—, en buena parte depende de uno. Y para eso hay herramientas que podemos aplicar.
— ¿Podemos tener niveles elevados de estrés sin darnos cuenta?
— Sí, y sucede porque ese nivel de estrés se instaló lentamente y la persona lo naturalizó. Pero los síntomas son información: uno debe identificarlos para tomar una conducta activa que le permita vivir mejor.
— ¿Qué síntomas deberían llamarnos la atención?
— Hay tantos como personas. El insomnio, la caída del cabello, la disfunción sexual, la dificultad para concentrarse, las alteraciones digestivas; todos ellos pueden ser síntomas de estrés. La falta de alegría: no haberse reído una sola vez en el último año es, también, un síntoma de estrés. El envejecimiento precoz, la ausencia de entusiasmo, los cambios de humor, la disminución del rendimiento laboral. El sufrimiento se manifiesta en toda la unidad mente-cuerpo.
— Como médico cardiólogo, ¿cómo abordás este tema dentro de la consulta?
— Primero, descarto patologías concretas, que no puedo dejar de visualizar. Por ejemplo, si una persona tiene dolor de pecho, indiscutiblemente debo descartar las causas orgánicas que lo puedan estar generando. Para eso, es necesario realizar un examen físico; electrocardiograma, análisis de sangre, etcétera. Pero, al mismo tiempo, no hay que olvidar que el dolor de pecho bien puede ser de origen emocional. De hecho, la palabra ‘angustia’ —un concepto fundamental del psicoanálisis— comparte la misma etimología que el término que se usa para describir una enfermedad cardíaca como lo es la angina de pecho o angor pectoris. Somos mente y cuerpo. Como digo en uno de mis libros: no somos seres racionales, somos seres emocionales que razonan. Todas nuestras decisiones pasan primero por la emoción. El corazón decide y el cerebro justifica.
— Una vez que se identifica el sufrimiento, ¿por dónde empezar? ¿Cuál es el primer paso para empezar a vivir mejor?
— El primero es, justamente, identificarlo; saber que uno está sufriendo. El segundo es saber por qué. No se puede combatir a un enemigo que no se conoce. Después, hay que trabajar sobre la causa —ya sea para evitarla, manejarla o disminuirla— y, al mismo tiempo, aumentar los recursos de afrontamiento. El estrés resulta de un disbalance entre dos platillos de una misma balanza: las cargas a las cuales estamos sometidos y nuestra capacidad de respuesta. Entonces, se trabaja sobre las cargas —los estresores— y también sobre el conjunto de habilidades que tenemos para responder ante las demandas del entorno.
— ¿Qué podemos esperar de tu conferencia?
— Abordaré definiciones centrales que nos permitirán identificar dónde estamos parados, y compartiré herramientas de fácil aplicación que pueden instrumentarse, incluso, en ese mismo momento. Estas estrategias —psicológicas, conductuales y de filosofía de vida—, si se integran y aplican correctamente, garantizan resultados positivos.
La conferencia ‘Recetas para vivir mejor y gestionar el estrés' forma parte de ‘Voces que Inspiran’, un ciclo de charlas producido por Cacique Group. Será este jueves 20 de agosto a las 19 horas en el Teatro Movie del Montevideo Shopping. Las entradas están a la venta en movie.com.uy o en boletería del teatro.