"Esto es muy diferente": El diagnóstico de dos expertos de Canadá a la Fundación Pérez Scremini 10 años después

Ronald Barr y Paul Gibson llegaron a Uruguay para elaborar junto al oncólogo Ney Castillo, médico asesor de la fundación, un balance de cómo esta ha atendido el cáncer infantil.

Centro Hemato Oncologico Pediatrico de la Fundacion Perez Scremini
A casi diez años de una primera evaluación, la Fundación Pérez Scremini volvió a someterse a una auditoría.
Juan Manuel Ramos/Archivo El País

Hay varias maneras de evaluar el éxito de una institución de salud. Una de las primeras que vienen a la mente es la cantidad de vidas salvadas pero no es la única, claro está. En 2016, la Fundación Pérez Scremini quiso contar con una mirada externa sobre su tarea de ofrecer la mejor atención oncológica posible para niños y jóvenes.

El médico Ney Castillo convocó entonces a uno de sus amigos, el doctor canadiense Ronald Barr, actualmente Profesor emérito de pediatría y hemato-oncología de la Universidad McMaster. Castillo y Barr se habían conocido en 1996, en una convención de oncología, e hicieron buenas migas. Cuando Castillo y otras jerarquías de la Pérez Scremini decidieron someterse a una auditoría, convocaron a Barr, quien además de su trabajo clínico y de investigación, también ha sido un trotamundos: tuvo múltiples experiencias como parte y líder de equipos de cooperación médica internacional, tanto en América Latina como en África y Asia.

Paul Gibson, Ney Castillo y Ronald Barr.jpg
Paul Gibson, Ney Castillo y Ronald Barr.
Foto: Fundación Pérez Scremini.

Una vez concluida esa tarea, Barr volvió a Canadá y la fundación se abocó a desarrollar y expandir sus actividades. Este año, casi una década después de esa primera visita, Barr regresó a Uruguay para una nueva colaboración, y esta vez trajo consigo a otro experto en oncología pediátrica y, también, temas de gestión y tecnología médica, Paul Gibson. En el presente Gibson es uno de los encargados de coordinar todos los servicios de oncología pediátrica en toda la provincia de Ontario.

Barr considera a Uruguay como “un país de altos ingresos y, por lo tanto, a nivel gubernamental, puede proporcionar buena salud para toda la población. El desafío es que no todos tienen la misma necesidad, y la fundación reconoció que había una necesidad especial para los niños con cáncer”.

De aquella visita a esta, Barr sostiene que una de las primeras impresiones que tuvo ahora fue el crecimiento edilicio. “Esto es muy diferente a cómo se veía el hospital hace 10 años. Claramente, la fundación ha hecho una gran inversión. Cuando entrás, ves un edificio que es colorido, tiene mucha luz. Es un ambiente amigable para la infancia. El otro gran avance es en tecnología”.

Fundación Pérez Scremini.jpg
Un ambiente amigable, colorido, para la infancia, en la visión de uno de expertos canadienses.
Foto: Fundación Pérez Scremini.

Respecto de esto último, Gibson afirma que la Pérez Scremini ha tenido en cuenta uno de los aspectos más importantes: “Hay que pensar a largo plazo y considerar el impacto no solo de lo que significa hoy, sino también de mejorar los resultados a largo plazo. Que no sea solo la supervivencia, sino que los niños vivan para convertirse en adultos, padres, parte de la sociedad. La fundación ha elegido lo que se necesita para aplicarlo no solo en este momento, sino también en el futuro”.

Otro factor que ambos expertos destacan es la apuesta por la investigación. “Es realmente alentador ver que hay investigación que se está llevando a cabo a nivel local. Hay cuestiones que deben hacerse a nivel local, pero para dar el gran paso adelante, también hay que profundizar en la cooperación internacional”, sostiene Barr.

En cuanto a los retos que se le plantean a la fundación para los años venideros, Barr considera que sería deseable un grado de centralización mayor, o dicho de otra manera: que la Pérez Scremini pueda atender aún más niños y adolescentes que lo que actualmente hace, que pueda abarcar a la mayoría de aquellos pacientes pediátricos que son diagnosticados con cáncer.

Centro Hemato Oncologico Pediatrico de la Fundacion Perez Scremini
Uno de los aspectos que los expertos destacaron del trabajo de la Pérez Scremini fue la apuesta por la investigación.
Foto: Juan Manuel Ramos/Archivo El País

Las razones que expone es el tamaño del país, y el tamaño de su población. En un país con distancias comparativamente cortas, y con una población escasa, sería un desperdicio de recursos técnicos y humanos no hacerlo, afirma.

Castillo aporta que hay una ley vigente que apunta en ese sentido, pero que aún eso no se ha traducido en resultados concretos.

Gibson está de acuerdo con ambos, pero introduce un matiz. “En algunos tipos de terapias, más livianas, sería algo a aspirar contar con filiales en otras partes del país, para que los pacientes no tengan que trasladarse siempre a Montevideo”.

Será cuestión de ver cómo se desarrollará el trabajo de la Pérez Scremini con estas metas en mente, y si habrá una nueva evaluación en una década.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar