Cuidar la salud de un perro implica mucho más que alimentarlo y sacarlo a pasear. Conocer las enfermedades más frecuentes en perros y prestar atención a las primeras señales permite prevenir complicaciones y actuar a tiempo. Con controles simples en casa, higiene adecuada y seguimiento veterinario, es posible reducir los riesgos y mejorar la salud de los perros a lo largo de toda su vida.
En muchos casos, los problemas aparecen de forma silenciosa. Factores como el contacto con otros animales, la presencia de parásitos en perros, la falta de vacunación o algunos hábitos cotidianos pueden favorecer el desarrollo de distintas patologías. Por eso, la observación diaria y las rutinas de cuidado son claves para detectar cambios tempranos en el comportamiento, el apetito o la energía del animal.
Enfermedades infecciosas y vacunación
Entre las enfermedades infecciosas en perros más conocidas se encuentran el parvovirus, el moquillo, la hepatitis infecciosa y la leptospirosis. Estas afecciones pueden transmitirse a través del contacto con secreciones, heces, orina o superficies contaminadas, y suelen afectar distintos sistemas del organismo, como el digestivo, el neurológico o el renal.
Los cachorros o los perros que no tienen completo su calendario de vacunación son los más vulnerables. También es común el llamado complejo respiratorio infeccioso canino, conocido popularmente como “tos de las perreras”, que suele aparecer en lugares donde conviven muchos perros, como guarderías, parques o peluquerías caninas.
Para reducir riesgos, los veterinarios recomiendan mantener al día la vacunación en perros según la edad, el entorno y el estilo de vida del animal. Completar el esquema en cachorros y respetar los refuerzos anuales ayuda a evitar períodos de vulnerabilidad frente a infecciones.
Parásitos internos y externos
Los parásitos en perros son otro de los problemas más frecuentes. Pulgas, garrapatas y ácaros pueden provocar picazón intensa, irritación en la piel y, en algunos casos, transmitir enfermedades que afectan la sangre o distintos órganos.
Por otro lado, los parásitos internos —como lombrices intestinales o giardias— muchas veces pasan desapercibidos durante semanas. Cuando aparecen síntomas, pueden manifestarse con diarrea en perros, pérdida de peso, gases, abdomen inflamado o un pelaje opaco y debilitado.
La prevención pasa por mantener al día la desparasitación en perros, recoger las heces en patios o espacios públicos, evitar que el animal tome agua de charcos o ingiera basura y utilizar productos antiparasitarios indicados por el veterinario. También conviene lavar regularmente mantas, camas y aspirar las zonas donde el perro descansa.
Problemas crónicos que aparecen con el tiempo
Además de las infecciones o los parásitos, existen afecciones que se desarrollan lentamente. Una de las más comunes es la enfermedad periodontal en perros, que aparece por acumulación de sarro y bacterias en la boca. Los signos suelen ser mal aliento en perros, encías inflamadas, sangrado o dificultad para masticar.
Si no se trata a tiempo, las bacterias de la cavidad bucal pueden ingresar al torrente sanguíneo y afectar órganos como el corazón, el hígado o los riñones. Por eso, los veterinarios recomiendan incorporar el cepillado dental en perros, utilizar productos específicos y realizar controles periódicos.
Otro problema cada vez más frecuente es la obesidad en perros. El exceso de peso aumenta la carga sobre las articulaciones, reduce la tolerancia al ejercicio y eleva el riesgo de enfermedades metabólicas. Controlar las raciones, ofrecer una alimentación equilibrada para perros y mantener paseos diarios ayudan a prevenir este cuadro.
En base a El Tiempo/GDA
-
Qué cantidad de agua debe consumir tu perro para mantenerse saludable: estos son los consejos de veterinarios
Etólogo, el vigía de la salud mental de tu perro y los beneficios para las mascotas al visitarlo
Estos son los seis hábitos científicos que pueden alargar la vida de tu perro, sin importar la raza