Los dueños de perros deben prestar atención a ciertos cambios en el comportamiento de sus mascotas, ya que algunos síntomas que parecen leves pueden ser señales de problemas de salud graves. Veterinarios advierten que identificar estas señales a tiempo puede ser fundamental.
Una de las afecciones que más preocupa a los especialistas es el GDV o dilatación-vólvulo gástrico, también conocida como torsión gástrica. Se trata de una emergencia veterinaria que puede poner en riesgo la vida del animal si no se atiende rápidamente.
Una enfermedad grave que puede avanzar con rapidez
El GDV ocurre cuando el estómago del perro se llena de gas, alimento o líquido y luego gira sobre sí mismo. Esta torsión puede bloquear la circulación sanguínea y provocar un deterioro rápido del animal.
Según el veterinario Lawrence Glickman, investigador de la Universidad de Purdue, esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a perros de razas grandes o con tórax profundo, como gran daneses, pastores alemanes o labradores.
En un video publicado en TikTok, el especialista señaló: “En muchos casos, lo que más observo es que se trata de perros a los que les dan demasiada comida”.
De acuerdo con estudios dirigidos por Glickman, realizados con 1.914 perros, la tasa de mortalidad del GDV puede alcanzar el 28,6 %, incluso cuando los animales reciben atención veterinaria.
Otros especialistas también advierten sobre la gravedad de esta afección. El Manual Veterinario MSD indica que la mortalidad asociada a la dilatación-vólvulo gástrico puede situarse entre el 20 % y el 45 %, dependiendo de la rapidez con la que se atienda al animal.
Factores que pueden aumentar el riesgo
Entre las causas que pueden favorecer la aparición de esta enfermedad se encuentran ingerir grandes cantidades de comida en poco tiempo, comer demasiado rápido, realizar ejercicio intenso después de alimentarse o beber mucha agua inmediatamente después de comer.
La edad del animal y el estrés también se mencionan como factores de riesgo. Algunos especialistas señalan que los perros mayores o aquellos que comen con ansiedad tienen mayor probabilidad de desarrollar esta afección.
Síntomas que requieren atención inmediata
Los veterinarios recomiendan prestar atención a señales como abdomen inflamado, inquietud o intentos de vomitar sin éxito. Estos signos no deben ignorarse, ya que el tiempo puede ser determinante.
Ante la presencia de estos síntomas, los especialistas aconsejan acudir de inmediato a un centro veterinario. En los casos de GDV, actuar con rapidez puede marcar la diferencia en la evolución del animal.
En base a El Tiempo/GDA