Luis Bueno*
La industria de la estética dental ha crecido considerablemente en las últimas décadas. Varios factores contribuyeron para eso, pero acá vamos a mencionar dos. Por un lado, el desarrollo tecnológico en odontología que se ha dado.
Actualmente existen herramientas de diagnóstico, métodos de evaluación y tecnologías que han ampliado el arsenal de los profesionales de la salud dental. Por el otro, un fenómeno relacionado a ese desarrollo tecnológico: nuevos materiales odontológicos que sustituyeron al oro y las amalgamas dentales de antaño, y contribuyeron a una reducción de costos.
De ahí que una intervención que antes era muy costosa y complicada como los implantes dentales hoy sea más habitual. Una pregunta muy frecuente que se hacen los pacientes es: “¿Por qué no me ponen los dientes en el momento que me hacen los implantes?”
Pero lo que nosotros llamamos carga inmediata —que refiere a la instalación de la prótesis dental y los implantes en un mismo momento— no siempre es posible.
Cuando hacemos un maxilar completo, superior o inferior (el paciente viene sin dientes en ese maxilar), ahí sí es posible realizar implantes con carga inmediata. En esos casos, el paciente se va del consultorio con los implantes dentales colocados.
La evidencia científica indica que el apoyo logrado con una prótesis completa fija permite realizar esa carga inmediata y obtener excelentes resultados a largo plazo.
Pero cuando se trata de colocar un solo implante o dos para reponer piezas dentales, la carga inmediata no es recomendable. Los resultados no son tan buenos como al realizarla en un maxilar completo sin dientes. En estos casos, se dilata la instalación del diente definitivo sobre el implante.
El paciente se va con un diente provisorio, pero no sobre ese implante recién colocado. Este se adhiere a los dientes naturales vecinos o se coloca una prótesis provisoria removible. Recién algunos meses después se coloca la corona definitiva sobre el implante.
Actualmente, gracias a la planificación digital, la tomografía dental y los modelos digitales de los maxilares, la implantología de carga inmediata es una realidad, con tasas de éxito muy elevadas.
La prótesis completa fija sobre implantes permite no solo devolver la estética dental y la sonrisa, sino que también favorece una función masticatoria adecuada, fundamental para todas las etapas de la digestión. Esto se logra desde el mismo momento en que se colocan los implantes.
Cuando la función masticatoria está comprometida, puede limitar la alimentación y las actividades sociales, reduciendo la autonomía del individuo y afectando negativamente su calidad de vida.
Las dificultades para masticar pueden llevar a elegir alimentos menos nutritivos, provocando deficiencias nutricionales, lo que a su vez contribuye a un deterioro funcional y cognitivo.
Los estudios científicos más recientes sobre implantes dentales indican que estos transmiten estímulos al cerebro que podrían retrasar el desarrollo del Mal de Alzheimer. Por eso es tan importante contar con dientes capaces de cumplir una de sus funciones esenciales: masticar.
En personas de mediana edad y adultos mayores, esto es especialmente relevante, ya que devuelve la calidad de vida y la seguridad, al evitar el uso de prótesis removibles y paladares de acrílico.
El paciente vuelve a sentir el sabor de los alimentos como lo hacía antes de portar prótesis completas removibles de acrílico.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud bucal como “una condición en la que la boca, los dientes y las estructuras orofaciales permiten a las personas realizar sus funciones esenciales como comer, respirar y hablar, incluyendo dimensiones psicosociales como la confianza en uno mismo, el bienestar y la capacidad de socializar y trabajar sin dolor, malestar o vergüenza”.
*Luis Bueno es periodoncista y ex grado 5 de Periodoncia en la Universidad de la República.