Redacción El País
Cuando las temperaturas suben y la sed se hace presente, el agua suele ser la primera respuesta.
Pero un estudio de la Universidad de St. Andrews (Escocia) publicado en The American Journal of Clinical Nutrition concluyó que no todas las bebidas hidratan igual y que algunas pueden mantener mejor los niveles de líquidos en el cuerpo que el agua simple.
Los investigadores analizaron cómo responde el organismo a distintas bebidas en el lapso de varias horas tras su consumo, y observaron que la composición nutricional influye en la retención de líquidos: una bebida que contenga proteínas, grasas o electrolitos puede favorecer que el cuerpo conserve más líquidos a lo largo del tiempo.
¿Cuáles son las opciones más hidratantes?
Según el estudio, algunas bebidas superan al agua en capacidad de hidratación: la leche desnatada fue la que mejor rendimiento presentó para mantener los niveles de hidratación, seguida por soluciones de rehidratación oral o bebidas con electrolitos que contienen sodio y potasio, elementos clave para retener líquido en el organismo.
También se identificó que otras bebidas con un equilibrio de nutrientes —como la leche entera o el jugo de naranja— pueden ofrecer una hidratación más sostenida que el agua sola, debido a cómo sus componentes interactúan con el cuerpo y retrasan el vaciado del estómago.
Agua sigue siendo esencial
A pesar de estos hallazgos, los expertos insisten en que el agua sigue siendo fundamental para la salud general, especialmente en contextos de calor intenso o durante ejercicio. Su consumo regular ayuda a mantener el equilibrio de líquidos sin aportar calorías ni azúcares adicionales.
En resumen, en días calurosos además del agua puede ser útil incorporar bebidas con electrolitos o nutrientes naturales para prolongar la hidratación, pero siempre en el contexto de una ingesta total de líquidos adecuada al clima y al nivel de actividad.