Redacción El País
Estos pancitos de ajo y queso son una verdadera tentación: dorados por fuera, esponjosos por dentro y con un aroma irresistible que invade la cocina mientras se hornean. Su combinación de ajo, queso Parmigiano-Reggiano y hierbas frescas los convierte en el acompañamiento perfecto para pastas, sopas o simplemente para disfrutar solos, recién salidos del horno.
Receta
Además de deliciosos, son relativamente fáciles de hacer en casa, incluso para quienes no tienen mucha experiencia con masas. Con ingredientes simples y pasos claros, esta receta demuestra que no hace falta ser panadero profesional para lograr un resultado espectacular. La preparación está inspirada en el canal de YouTube Food Wishes, conocido por sus explicaciones accesibles y recetas confiables.
Ingredientes
- Levadura seca activa (7 g)
- 60 gramos de harina 0000
- 1/2 cucharadita de azúcar blanca
- 1 taza de agua tibia
- 1 cucharadita de sal fina
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 huevo
- 220 gramos de harina 0000
- 400 gramos de manteca derretida
- 2 dientes de ajo triturados
- 45 gramos de queso parmesano rallado
- Pimienta negra molida (a gusto)
- Pimienta de cayena (a gusto)
- Perejil fresco picado (a gusto)
Prepararación
- En un bol, mezclar la levadura seca, media taza de harina, el azúcar y el agua tibia. Cubrir y dejar reposar en un lugar cálido hasta que la mezcla esté espumosa y burbujeante, entre 15 y 20 minutos.
- Incorporar la sal, el aceite de oliva y el huevo. Mezclar bien y añadir el resto de la harina hasta obtener una masa blanda y ligeramente pegajosa, que se despegue de los bordes del bol. Cubrir con un paño húmedo y dejar levar hasta que duplique su volumen, aproximadamente entre 1 y 1½ horas.
- Desgasificar la masa y pasarla a una superficie ligeramente enharinada. Formar un rectángulo y estirarlo hasta obtener un grosor de alrededor de 1 cm.
- Pincelar con la manteca derretida y espolvorear el ajo, el queso rallado, la pimienta negra, la cayena y el perejil fresco.
- Humedecer uno de los lados largos del rectángulo con un poco de agua. Enrollar la masa desde el lado opuesto, formando un cilindro firme, y sellar bien la unión.
- Cortar el rollo en ocho porciones y colocarlas en una bandeja para horno con el corte hacia arriba. Si se desea, hacer un pequeño corte en forma de “X” en la superficie para que se vea el relleno.
- Precalentar el horno a 200 °C. Pincelar los pancitos con aceite de oliva, espolvorear más queso rallado, cubrir y dejar reposar hasta que estén ligeramente inflados, unos 20 a 30 minutos.
- Hornear hasta que estén bien dorados y fragantes, alrededor de 20 minutos. Servir calientes y disfrutar de un pan casero lleno de sabor, ideal para compartir.