La Semana de Turismo es una pausa esperada en el año, ideal para bajar un cambio y volver a conectar con lo cotidiano. En ese contexto, la cocina aparece como un espacio perfecto para compartir con los más chicos, entre harina, risas y recetas que quedan en la memoria. La cocinera Mariana López Brito propone una preparación que combina sabor y diversión: galletitas de manteca que también pueden convertirse en alfajores. Una opción adaptable, fácil de hacer y con múltiples variantes para personalizar según el gusto de cada familia.
Una masa base para jugar y crear
La receta permite usar esencia de vainilla como base o sumar otros sabores, como ralladura de limón o naranja. En este caso, la autora opta por esencia de almendras, que le aporta un toque distinto.
Además, la masa se puede colorear y cortar con formas temáticas, como huevitos de Pascua, para hacer la experiencia todavía más entretenida para los niños. Una vez listas, las tapas pueden unirse con dulce de leche para transformarse en alfajores caseros.
Ingredientes (para 20-24 alfajores o 40 galletitas)
- 150 g de manteca sin sal, a temperatura ambiente
- 1 taza de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de vainilla
- 1/2 cucharadita de esencia de almendras o ralladura de limón o naranja
- 2 y 1/2 tazas de harina
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear
- Pizca de sal
Paso a paso
Batir la manteca con el azúcar durante unos minutos, hasta lograr una textura más clara y cremosa. Incorporar el huevo, la vainilla y el sabor elegido, y seguir batiendo. Sumar la harina junto con el polvo de hornear y mezclar apenas hasta integrar. Es importante no batir de más para evitar que la masa quede dura.
Si se desea colorear, se puede hacer de dos formas: agregar el colorante junto con los ingredientes líquidos si se busca un solo tono, o dividir la masa en porciones y teñir cada una por separado.
Formar discos chatos con la masa y llevar a la heladera durante al menos tres horas. Este paso es clave para que las galletitas mantengan su forma en el horno. Precalentar el horno a 170 °C. Estirar la masa sobre una superficie apenas enharinada, con un espesor de medio centímetro. Cuanto más fría esté, más fácil será trabajarla.
Cortar con moldes, disponer en una placa con papel manteca o silicona y hornear entre 10 y 12 minutos, hasta que estén apenas doradas. Dejar enfriar y, si se desea, rellenar con dulce de leche para hacer alfajores.