Quienes no somos nativos digitales creímos que a nosotros no nos atraparía el celular. Hoy nos hemos dado cuenta de que fuimos unos ingenuos tecnooptimistas: el celular demostró ser una trampa con tanta miel que no solo nos endulzó, sino que resultó ser tan pegajosa que es muy difícil salir de ella.
Pero, ¿cómo es para los que sí nacieron luego de la irrupción de los smartphones en la vida cotidiana, a los efectos de esta nota hace 25 años? Habrá casos y casos, pero en términos generales el aparato que prácticamente todos llevamos en el bolsillo es una fuente de distracción severa o incluso adicción.
Además, no se trata únicamente de una adicción a “scrolear” durante horas entre publicaciones de redes sociales como Tiktok o Instagram. La pantalla rectangular puede conducir hacia otras adicciones, como la pornografía o las apuestas virtuales (por no hablar de los posibles riesgos de que abusadores sexuales tengan acceso a la vida online de niños y adolescentes).
Esta problemática, que preocupa a muchos padres y adultos, está en el centro del podcast Detrás del algoritmo, una producción de Ana Artigas y Florencia Pereira, dos comunicadoras que trabajaron juntas en el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
Las dos unieros expertise y experiencia para crear una serie de conversaciones con diferentes especialistas que abordan, desde ópticas diversas, un fenómeno que ya dejó de ser desconcertante para pasar a alarmante.
En total, se trata de cinco episodios, disponibles en las plataformas Spotify y Youtube. En algún momento, tanto a una como a la otra se les pasó por la cabeza la preocupación de si algunos de los cinco temas abordados en los podcasts quedarían desactualizados.
Pero Pereira comenta que no tardaron demasiado en darse cuenta de que la vigencia de los temas sería de largo aliento. “Al contrario, están más vigentes que nunca, lamentablemente”, y agrega sobre iniciativas del sistema político tendientes a lisa y llanamente prohibir el acceso a redes sociales a la infancia y la adolescencia. “Por lo que vimos cuando entrevistamos a los especialistas en Detrás del algoritmo es que el prohibicionismo no ayuda. Es decir, sí podés regular, pero los gurises ya están en las redes; todos usamos el celular y es nuestro medio de comunicación. El tema es usarlo de la mejor manera posible, que su uso tenga los menores impactos y educar en su uso, porque hoy buena parte de la socialización pasa por ahí”, dice Artigas y Pereira asiente.
Ambas explican que el público destinatario del podcast son principalmente los padres, aunque también pueden ser aprovechados por adolescentes que por ahí no saben cómo articular sus inquietudes en el ámbito familiar.
En todos los episodios, las conductoras recogieron testimonio de jóvenes sobre su relación con el celular y las experencias por las que atravesaron.
Pero el grueso de las devoluciones fue de madres y padres que expresaron gratitud porque, como dicen Pereira y Artigas, facilitaron charlas con hijos e hijas
En otros casos, los podcasts fueron un punto de partida para aprender sobre temas que a veces por cuestiones generacionales dichos padres ignoraban: “Recibimos mensajes de padres que nos contaban que ni siquiera tenían redes sociales, pero que lo que habían empezado a aprender y a meterse en ese mundo”, cuenta Artigas y añade que Detrás del algoritmo “es un disparador para que hablemos con nuestros hijos de manera informada, porque utilizamos muchos datos”.
La adicción al “scroll” y a las redes sociales es solo uno de los cinco temas que Detrás del algoritmo trata (ver recuadro). Otro de los tópicos es el de la violencia digital, término paraguas que puede abarcar fenómenos como el cyberbullying, grooming o la filtración de videos íntimos.
Aunque la serie está pensada como un soporte para que los adultos comprendan algunas de las problemáticas que pueden afectar a la infancia y adolescencia, no es menos cierto que -como se comentaba en la introducción-la relación con los teléfonos inteligentes también es una cuestión que forma parte del mundo de los adultos. “Muchos de los mensajes que nos llegaron nos transmitían eso también”, cuenta Pereira: “Nos decían ‘Esto me interpela a mí también’”.
Predicar con el ejemplo es cada vez más complicado porque las más de las veces se trata de una lucha desigual: la fuerza de voluntad o disciplina de un individuo contra los ingentes recursos de corporaciones transnacionales que cuentan con una legión de psicólogos y otros expertos al servicio de la manipulación y la incitación al engagement.
No se trata tanto de fatalismo, sino entender que aquel tecnooptimismo era un exceso de ingenuidad y descuido.