Redacción El País
Entrenar a partir de los 50 años no implica pasar horas en el gimnasio ni someterse a rutinas extremas. Así lo sostiene, entrenadora especializada en mujeres mayores de 50, cuyo enfoque pone el acento en el entrenamiento de fuerza, la salud ósea y la longevidad, más que en la delgadez o el castigo físico.
En una entrevista en el pódcast de Women’s Health UK, Idiens explica que su semana ideal incluye cuatro sesiones de entrenamiento de fuerza, de apenas 30 a 40 minutos, combinadas con cardio, HIIT y una actividad que considera irrenunciable: caminar a diario.
Entrenamiento de fuerza para combatir la pérdida muscular y ósea
El eje de su método responde a un fenómeno fisiológico clave: la pérdida de masa muscular y de densidad ósea, que comienza de forma progresiva a partir de los 35 años y se acelera con la edad. Por eso, Idiens subraya que en sus 40 y 50 no cambió radicalmente la forma de entrenar, pero sí aumentó la atención en la recuperación física.
Se define como una apasionada del levantamiento de pesas, no por una cuestión estética, sino por los beneficios que aporta a la confianza corporal, la funcionalidad y la percepción de fuerza: entrenar permite comprobar que el cuerpo “puede hacer mucho más de lo que creemos”.
Fitness funcional y ejercicios para la vida diaria
La metodología de Caroline Idiens se basa en el fitness funcional, priorizando movimientos compuestos que imitan gestos cotidianos. El objetivo no es rendir hoy, sino preservar la autonomía física en el futuro.
“Se trata de pensar en cómo vas a estar en 20 años: poder correr detrás de los nietos o cargar las compras del coche”, explica. Por eso evita los ejercicios aislados y apuesta por rutinas que ayuden a prevenir lesiones y mejorar la movilidad y la estabilidad.
Entrenar de forma inteligente, no como castigo
Crítica de la cultura del fitness tradicional, Idiens rechaza la idea del ejercicio como penitencia. “No se trata de pasar 60 minutos en una cinta de correr para compensar lo que comiste o para ser delgada”, afirma.
Su recomendación es entrenar de manera más inteligente, priorizando la consistencia por sobre la intensidad. Incluso sesiones breves de 20 o 30 minutos diarios pueden marcar la diferencia si se sostienen en el tiempo. Para quienes dudan en empezar, el mensaje es claro: nunca es tarde y siempre es válido comenzar con apenas 10 minutos.
Descanso, sueño y recuperación: pilares del bienestar después de los 50
El enfoque de Idiens es integral. A partir de los 50, el descanso y la recuperación se vuelven tan importantes como el entrenamiento. Recomienda al menos dos días a la semana dedicados a actividades de bajo impacto, como yoga, caminar o simplemente descansar.
En este esquema, el sueño ocupa un rol central, al que define como “la cima de todos los pilares”. Su visión del bienestar incluye una mirada 360 grados, que integra ejercicio, nutrición, mentalidad y descanso, como claves para una vida activa y saludable a largo plazo.