Tabaré Vázquez y Nicolás Maduro tejieron el acuerdo que firmarán el próximo viernes 17 en Brasilia con una llamada telefónica. En la comunicación acordaron destrabar definitivamente las negociaciones de larga data entre Uruguay y Venezuela por deudas cruzadas, y subscribir un acuerdo comercial que ayude a Venezuela a superar la escasez previo a las elecciones y a Uruguay a reactivar sus exportaciones. El negocio cerró parejo.
Los detalles se acordaron el lunes, con la delegación que Maduro envió a Uruguay que, según el vicepresidente de la República Raúl Sendic, "estaba dispuesta a comprar todo lo que el país pudiera vender".
Los sectores involucrados no participaron del acuerdo pero sí fueron consultados sobre su capacidad de producción.
Sendic dijo ayer en el programa Inicio de jornada de radio Carve, que así como Venezuela incumplió en el pago a proveedores uruguayos, también se registraron incumplimientos de estos con el Estado venezolano y que por ello el gobierno será responsable del control del cumplimento de la alianza. "Es un mercado que hay que cuidar, porque Venezuela deja de comprar algunos productos en otros mercados y se juega a que Uruguay cumpla con este aprovisionamiento", aseguró.
El acuerdo por 265.000 toneladas de alimentos uruguayos —120.000 toneladas de arroz, 44.000 toneladas de leche en polvo, 80.000 toneladas de soja, 9.000 toneladas de pollo y 12.000 toneladas de queso— es por un monto de US$ 300 millones, cifra que también fue negociada por el gobierno y se aproxima a los precios que paga el mercado internacional. El monto de los productos uruguayos se manejó en esos términos por indicación del propio presidente Vázquez.
Sendic dijo que la negociación fue "bastante dura". "La indicación que tuvimos del presidente es que los precios deben ser los del mercado, como Venezuela generalmente demora en pagar muchas veces hay un sobreprecio en la cadena de exportación en algunos de los productos", indicó.
¿Y después qué?
Los exportadores, que aún continúan sin conocer los detalles del pacto, celebran la gestión del gobierno aunque se cuestionan si será, como reza el dicho popular, "pan para hoy y hambre para mañana". Carlos Steiner, secretario de la Cámara Uruguaya de Productores Avícolas, dijo a El País que su sector puede cumplir perfectamente con 9.000 pollos en seis meses pero que sería bueno saber si en ese período "se acaba todo" o si por el contrario "pueden encarar planes de producción serios y de largo aliento". "El sector tiene el problema de que una vez que detiene la producción, durante siete semanas más tiene pollos. Se faenan y si no hay mercado hay que ponerlos en el frío, que cuesta plata. Entonces nosotros necesitamos cierto horizonte económico para las decisiones. Entonces, ¿qué pasa después de diciembre? ¿Nos jugamos a armar el esquema de producción?".
Steiner dijo que todavía no están todos los detalles para acordar y que tampoco está claro si la plata que van a disponer en el Bandes para pagar las exportaciones uruguayas será un fondo permanente o temporal.
"¿Qué pasa si en diciembre nos dicen no corre más. En 2013 lo vivimos. Firmamos un compromiso de venta y después nos dijeron que había que firmarlo de nuevo porque el anterior quedaba sin efecto", recordó un exportador del sector lácteo, aunque también celebró el acuerdo porque los revitaliza en un momento "complicado".
La Unión de Exportadores del Uruguay entiende que está claro que el acuerdo es hasta diciembre porque está "determinado por las elecciones venezolanas". "El gobierno quiere superar el desabastecimiento antes de las elecciones y tampoco puede comprometerse a futuro", opinó el presidente de los exportadores, Álvaro Queijo.
El expresidente José Mujica dijo ayer en Fray Bentos, Río Negro, que Uruguay "salió bien" en el acuerdo. "Políticamente cada cual puede pensar lo que quiera de Venezuela, pero es un comprador de alimentos de primer orden así como es vendedor de petróleo. Los regímenes pasan pero los países quedan y nosotros tenemos que cuidar el negocio, porque somos complementarios al vender alimentos como lácteos y pollos y compramos petróleo", expresó.
Mujica entiende que a Uruguay "no le conviene perder un cliente de esa categoría".
"A veces tiene dificultades para pagar, sí tiene, pero paga más caro que nadie y ha pagado siempre. Además, nosotros contamos lo que le tenemos que cobrar, pero siempre tenemos que pagar mucho más. Es un negocio equilibrado", subrayó el expresidente.
Comunicado sin más información.
La Unión de Exportadores recibió ayer la comunicación formal del gobierno sobre el acuerdo que realizó el lunes con Venezuela, aunque no ofreció nuevos datos. El pacto que anunció el gobierno incluye, además del saldo de la deuda que tenía Uruguay con Venezuela por petróleo y el saldo de la deuda que el país caribeño mantenía con empresas uruguayas, la compra por parte de Venezuela de 265.000 toneladas de alimentos de las cuales 120.000 serán de arroz, 44.000 de leche en polvo, 80.000 de soja, 9.000 de pollo y 12.000 de queso. El presidente de la Unión de Exportadores, Álvaro Queijo, dijo que los exportadores quieren venderle a Venezuela pero que quieren tener una mayor seguridad de cobro para no repetir situaciones.

Los tiempos lo marcan las elecciones venezolanas, dicen los exportadores