Para amarse y respetarse

Jorge Denevi reestrena Intimidades indecentes, ahora también bajo el rol de actor. Para acompañarlo, eligió a Graciela Rodríguez.

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Por: Bernadette Laitano

Pasaron años hasta que al fin Jorge Denevi y Graciela Rodríguez comparten escenario. Él la había dirigido en varias obras, como No seré feliz, pero tengo marido, Money, money, money y Hombres en escabeche, pero tuvieron que pasar 25 años dedicados a la dirección para que Denevi volviera a un escenario y lo hace con Intimidades indecentes, un texto de la brasileña Leilah Assumpcao.

Lejos de mostrarse nervioso o ansioso, Denevi se presenta en calma: "Dejé de actuar porque prefiero dirigir, pero en los últimos tiempos me habían dado ciertas ganas de todo lo que yo le pido a los actores, emplearlo en escena por las mías. (Alberto) Coco Rivero me invitó para hacer un papel, que espero que no se arrepienta ahora cuando me vea en escena y me siga invitando para algún momento en que podamos hacerlo (...) Hacía como 25 años que no actuaba. Pero no fue nada raro porque al estar dirigiendo estás actuando de alguna manera. Al marcar a los actores, lo hacés con tranquilidad y ya sabés un poco de qué va todo, no sólo la obra sino también el tema de la actuación".

Intimidades indecentes se estrenó en 2008 con Héctor Guido y Gloria Demassi como protagonistas, en la Sala de Teatro MovieCenter. Luego, el espectáculo se trasladó al Teatro del Centro, donde se realizó el primer cambio: Guido no pudo continuar por compromisos y Denevi decidió sustituirlo él mismo. Ahora es Demassi quien debe cumplir con otras tareas y por eso se convocó a Rodríguez. "Graciela puede tocar los dos puntos que toca la obra y eso no lo pueden hacer todas las actrices. Hay gente que nació sólo para hacer comedia. Graciela no. Graciela puede hacer las dos cosas y hay pocas actrices que pueden hacerlo", señala Denevi, quien se refiere al humor sostenido en la ruptura de una pareja después de veinte años de matrimonio y con cincuenta años encima. La separación queda planteada en los primeros minutos de la obra y el espectador será testigo de cómo evoluciona ese vínculo con el paso de las décadas.

Por su parte, Rodríguez expresa: "Trabajar con Jorge es rarísimo, ¿no? Me parece muy raro porque yo lo veo como director, entonces uno le tiene como un respeto por la trayectoria y de creencia porque cuando elegís que alguien te dirija es porque creés en esa persona. Fue el caso de espectáculos que yo hice y en los que elejí a Jorge para que me dirigiera porque obviamente confío en él. Y tenerlo ahora como compañero va a resultar una experiencia rarísima".

LA COCINA. "La pareja en sí misma como elemento es risible. Las peleas cotidianas o las peleas no tan cotidianas acerca de cosas que de pronto son mínimas, vistas en un escenario pero que uno vivió, eso hace mucha gracia. Las vicisitudes de las dudas que una pareja tiene sobre el otro, los celos, la inarmonía...", expresa Denevi.

Rodríguez la define como "realista". Denevi acota: "Sí, muy realista acerca de lo que es la relación de pareja. Creo que la gente se ríe precisamente porque se ve reflejada, y se ve reflejada también en los aspectos de pronto más trágicos que también tiene la obra. Es una de las obras que he hecho en los últimos años donde yo veo que el público se ríe y conmueve más". Y Rodríguez remata: "Es una joyita".

-¿Qué es lo que te interesa de esta obra para seguir trabajándola?

D: A mí lo que me interesa del teatro es el trabajo con el actor, con los actores. Siempre me paso pensando en que el trabajo del actor debe ser mucho más creíble que el que hacemos todos los días, acercarnos más y más a lo que es la representación de la gente y esta obra da unas posibilidades infinitas para eso.

-Un aspecto interesante es el paso del tiempo materializado en el físico de los personajes. ¿Cómo lo trabajan desde la dirección y desde la actuación?

D: Yo de entrada, cuando leí la obra, dije `acá si nosotros a estos personajes les empezamos a poner pelucas y trajes y composición de viejos, esto va a ser un desastre, va a ser una imitación horrible`. Hay que llegar al espectador por la emotividad, la risa y la emotividad que recorre siempre el espectáculo, entonces esto hay que hacerlo a cara descubierta, buscando que el envejecimiento de los personajes se plasme en el físico y en la cabeza del actor, y que eso llegue. Nunca nadie extrañó eso.

R: Es a base de actuación. Ese es el desafío grande de este espectáculo.Ves cuando tienen 50 años, cuando tienen 70 y cuando tienen 80, los ves perfectamente y no hay cambio. Un saquito más, un saquito menos, pero nada más.

D: Para ayudar, levemente, al físico del actor.

-Y esto que dicho así parece muy fácil, ¿cuánto le cuesta al actor?

R: Mucho.

D: ¿Sabés qué? Leí un reportaje a la que lo hacía en Brasil y decía que ella terminaba, en una obra que no es larga, horriblemente cansada por el ritmo que requiere la obra, pero también por lo que significa el esfuerzo de esas transformaciones, y a mí me pasa en esta obra, yo quedo muy cansado.

Rodríguez ignoraba que algún día le tocaría a ella interpretar el papel que vio hacer a Gloria Demassi: "Vi la obra, me pareció una joya y él lo sabe bien porque, aparte, yo lo esperé (después de la función) y cuando no me gusta, no espero. Me encantaron los personajes, cómo estaba hecho, el texto, es una joyita". Pero hasta ahí llegó su aproximación: "La verdad es que Gloria es para sacarse el sombrero, entonces no quiero estar limitada por lo que vi, trato de no limitarme porque viste que a veces los actores tomamos cosas. Me dieron un video para ver de la obra y, bueno, se va a enterar la producción y Denevi ahora, a través de esta nota, que no la vi nunca. Por eso la letra me ha costado, porque quieras o no inconcientemente te quedan cosas".

-¿Es posible afirmar que Intimidades indecentes es una obra "presa" de la contemporaneidad, que es un posible reflejo de cómo una pareja puede sobrellevar hoy un divorcio y la relación posterior? Es decir, es algo de hoy, no de ayer, y quizá no del mañana.

-Fijate esto, el hecho de que una obra tenga éxito no significa sólo que sea buena. Hay obras muy buenas que no lo tienen. Significa que está pagando en la matadura, es decir, si vos hablás de algunos términos que le lleguen al espectador porque los vivió, los ha vivido o los tiene como vivencia al lado, esa obra puede no ser tan buena -en este caso es muy buena-, pero puede no ser tan buena y también tener éxito rotundo porque le estás hablando de eso. Esta obra en particular está hablando de un tema central en la sociedad moderna que es la pareja, es acá y en todos lados. Por el índice de divorcios que hay en Uruguay ya te das cuenta de que el problema de la pareja es un problema central en la sociedad uruguaya, pero lo es en Argentina y lo es en Suecia. Por lo tanto, la pregunta es si la pareja tiene que tener la organización que tiene. Cuando todos nuestros próceres hablan de la familia y que hay que fortalecer a la familia, nosotros decimos, `ok, pero cómo, con qué órdenes, con qué forma hay que fortalecerla, de qué manera, respetando qué, cuáles valores`. Todo eso se pone en esta obra aquí, sobre el escenario. Está puesto a través de una pareja, pero es lo que vemos todos los días, entonces yo te contesto que sí, esta pareja está representando a `las` parejas, y esta obra está representando a `las` parejas y esa temática.

El espectáculo se estrenará el próximo 4 de marzo. Con esa presentación aún fresca, la dupla no deja de tener proyectos, como llevar el espectáculo al interior del país. Pero la agenda los une en otro espectáculo y, para presentarlo, se respaldan en los éxitos que han emprendido juntos y que han permanecido en cartel por varias temporadas:

D: Con la otra obra calculamos que Graciela va a morir de vieja.

R: Cómo evitar enamorarse de un boludo.

D: Y como este país está lleno de boludos…

R: Y boludas, eh, y boludas también.

La obra se estrenará en mayo en el Teatro del Centro. Las funciones de Intimidades indecentes, en el Teatro del Anglo, son de jueves a sábado a las 21:30 y los domingos a las 20 hrs, así que probablemente cuando coincida con las funciones de Cómo evitar..., haya cambios de horario.

Fotos y estilista: Jackie Stein (jackie_stein@hotmail.com). Vestuario (G. Rodríguez): Sergio Gau (www.sergiogau.com). Zapatos Sagali, medias Lupo. Peinado: Guillermo Larrosa, extenciones Unique. Make up: Juan Aguilar. Diseño: Alejandro Alberti. Producción artística: Jimmy Casthilos.

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