Este film es la despedida de Jet-Li del cine de artes marciales. Comienza y termina con el duelo que el protagonista mantiene con tres luchadores para defender el honor de China ante el avance extranjero. En el medio de todo eso, se cuenta la historia de ese personaje real, Yuan Jia, campeón especialista en "wushu" y fundador de una de las principales escuelas de artes marciales del mundo a principios del siglo XX. Era hijo de un gran maestro que se negó a darle clases porque sufría de asma. De todas formas se las ingenió para convertirse en un excelente combatiente, cosa que lo llenó de soberbia, posibilitando que se diera el tropezón necesario para la reflexión que alienta esta historia, con muchas enseñanazas morales y frases para recordar. La película mezcla en buenas dosis las peleas que los amantes de las artes marciales reclaman (muy bien coreografiadas por Yuen Woo-ping, el mismo de Matrix) con las lecciones de vida que se buscan en las películas orientales. De esta manera, El duelo se vuelve un film atractivo para varios públicos, además de alejarse de la suntuosidad de otros como La maldición de la flor dorada.