AFP
La Corte Suprema negó una apelación del gobierno estadounidense que le hubiera permitido reclamar 280.000 millones de dólares de "restituciones" de benficios a la industria tabacalera.
Con esta medida mantuvo así la decisión de una corte de apelaciones sobre que el gobierno no puede basar su caso contra las principales tabacaleras en las leyes federales dictadas para luchar contra el crimen organizado. Estas leyes fueron dictadas para retener ganancias del crimen organizado.
El gobierno pretendía exigir la devolución de las ganancias de 50 años a las tabacaleras, entre ellas Philip Morris y Reynolds.
La demanda fue entablada en 1999, bajo el gobierno de Bill Clinton, alegando las consecuencias devastadoras del tabaco sobre la salud de la población.
El argumento es que las tabacaleras estarían implicadas en una actividad fraudulenta, al encubrir los males del tabaco y dirigir su mercadeo a los menores.