Una inflación nula, el descenso del gasto de los hogares y la caída de la producción industrial estrangulan el crecimiento de la economía nipona, según datos gubernamentales del mes de julio publicados el viernes.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) de Japón, que excluye de su análisis los artículos perecederos, bajó en julio 0,1% en términos interanuales, por sexto mes consecutivo, y se situó en 100,0 puntos sobre la base de 100 fijada en 2005, al mismo nivel que ese año.
El dato, que coincide con las expectativas de los analistas según la agencia local Kyodo, se suma al descenso del gasto de los hogares nipones, que supone el 55% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y que volvió a caer tras siete meses de subidas.
Así, las familias japonesas gastaron un 0,1% menos en julio que durante el mismo mes del año anterior, una caída que se dejó notar especialmente en artículos para el hogar, alimentación, electricidad, agua, ropa, calzado y transporte.
Nuevamente, la segunda economía del mundo muestra síntomas de debilidad y parece que sigue sin superar del todo la crisis que afectó al país durante los años 80 -en la llamada década perdida-, que originó un largo período de deflación que el Gobierno dio por concluido hace casi un año, el 3 de octubre de 2006.
Además del IPC y del consumo, el índice interanual de producción industrial japonesa cayó en julio un 0,4%, en parte por culpa del terremoto que sacudió la región de Niigata (norte de Tokio) el 16 de julio y perjudicó especialmente la fabricación de automóviles. EFE