Degustando un buen vino

| El vino que servimos para acompañar una comida es muchas veces responsable del éxito. Factor importante: no necesariamente el precio es sinónimo de buen sabor.

Por la Prof. Cristina Scheck

Desde los más confusos tiempos de la prehistoria hasta la época presente han sabido de sus caricias los poderosos y los humildes, la áspera garganta viril y la dulce boca femenina. El vino ha sido cantado por los poetas y le han dedicado obras maestras los pintores y escultores.

Si los manjares y su presentación tienen una gran importancia, no debemos olvidar el placer que proporciona un vino adecuado y bien servido. Pero un buen vino es fruto de una cuidada y delicada elaboración y, por ello su servicio requiere un exquisito ritual que se ha de tener en cuenta.

SIRVIENDO LOS VINOS. Los expertos gastrónomos franceses sostienen que el vino debe tomarse respetando ciertas reglas de temperatura, por ejemplo:

Los vinos tintos y blancos dulces deben servirse a la temperatura ambiente, ésta no debe pasar los 22° para los tintos ni bajar de los 15° para los dulces.

Los vinos blancos secos deben servirse frescos, fríos o muy fríos según la clase. Ideales para acompañar cenas de verano, en especial con platos de pescado y mariscos. El champagne y el vino rosado pueden servirse durante y después de cualquier comida (excepto platos muy fuertes).

Los vinos claretes se sirven a la temperatura ambiente o frío.

Evite los extremos, no caliente demasiado el vino tinto y no congele el blanco o rosado, disminuye de esta forma su sabor.

UN RITO A EJERCER. Elija una copa de cristal incoloro para apreciar su color.

El borde debe ser lo más fino posible y se debe llenar la copa solamente hasta un tercio de su capacidad, de esta forma el perfume del vino se expande en el espacio vacío.

Admire su color, gire lentamente la copa y aspire su perfume, luego tómelo lentamente y saboréelo.

Nunca agite una botella de vino especialmente en el momento de descorcharla.

Descorche la botella una hora antes de servirla, de esta forma al entrar el vino en contacto con el aire aumenta su exquisito bouquet.

DESCORCHADO. Para descorchar una botella se ha de cortar la cápsula por debajo del gollete y sacarla con cuidado con el fin de que, al verter el vino, éste no arrastre pequeñas partículas del plomo.

Se ha de procurar que la punta del sacacorchos no llegue hasta el final del tapón para evitar que caigan pequeños trozos del corcho.

Una vez abierta la botella, limpiar los bordes y oler el tapón: si está seco o huele a moho puede indicar que el vino no está en perfectas condiciones.

EL VINO EN LA MESA. Verduras: blancos, rosados y tintos jóvenes

Ensaladas: blancos secos o rosados.

Huevos: blancos y tintos ligeros.

Sopas: blancos secos y con cuerpo y rosados de calidad.

Fiambres y embutidos: tintos ligeros, rosados con cuerpo y blancos secos.

Quesos: tintos fuertes y champagne brut para los quesos azules y los de potente sabor y los blancos secos, semisecos y champagne brut para los quesos blandos y suaves.

Arroces: tintos ligeros y aromáticos y blancos frutados y con cuerpo.

Pastas: Tintos jóvenes, blancos con cuerpo y rosados.

Carnes rojas: tintos con mucho cuerpo.

Pescados: blancos secos o semisecos y con cierto cuerpo, rosados y tintos ligeros en algunos casos.

Mariscos: blancos secos o semisecos, Jerez y rosados fuertes.

Postres y dulces: vinos generosos, champagne semiseco o semidulce y espumoso.

Tenga presente estos puntos y elija adecuadamente el vino a servir. ¡Salud!

CARNE A LA MOSTAZA

INGREDIENTES. 4 bifes de entrecot de 1 cm. de grosor o cuadril, 1/4 taza de aceite, 2 cebollas en aros finos, 1/2 taza de agua, 2 cucharadas de mostaza Dijon clásica, 1/3 taza de vino tinto, 1 cucharada de azúcar rubia o miel, sal y pimienta.

ELABORACIÓN. Freír hasta que estén ligeramente dorados los aros de cebolla. Agregar el agua, la mostaza, el vino, sal y pimienta y continuar la cocción hasta que estén bien cocidas. Agregar el azúcar o miel, mezclar y cocinar cinco minutos más. Retirar del fuego, dejar entibiar y procesar (si se desea). Salpimentar los bifes, dorarlos a la plancha o al grill y cubrirlos con la salsa caliente. Acompañar con verduras asadas.

POLLO AL VINO BLANCO

INGREDIENTES. 3 cucharadas de aceite, 3 dientes de ajo enteros, 1 pollo trozado en presas, sal y pimienta, 1 cebolla rallada, 1 tomate y 1/2 taza de zanahoria licuados, 1 hoja de laurel, tomillo, 3/4 taza de vino blanco, 1/2 taza de agua, 1 cubo de caldo de ave.

ELABORACIÓN. Colocar en olla el aceite con los dientes de ajo. Llevar al fuego a calentar y dorar allí las presas de pollo. Condimentar con sal y pimienta. Dejar dorar bien, luego retirar los ajos. Agregar la cebolla y el tomate y zanahoria licuados, el laurel, tomillo y dejar rehogar unos minutos. Incorporar el vino blanco, el agua donde se disolvió el cubo y dejar cocinar 40 minutos para evaporar el alcohol. Servir con arroz saltado o papas asadas.

ALBONDIGUITAS DE PESCADO AL MORRÓN

INGREDIENTES. Albondiguitas. 1/2 kilo de pescado (cazón, merluza) cocido, miga de 1 pancito remojada en leche, 1 cebolla picada, 1 cucharada de manteca, 1/2 taza de perejil picado, sal, pimienta, nuez moscada, 2 cucharadas de queso rallado, 3 huevos, harina. Saltado de morrones. 1/4 taza de aceite, 1 cebolla picada, 1 diente de ajo picado, 2 morrones rojos picados, 3 tomates pelados, picados, 1/4 taza de albahaca y perejil picados, sal y pimienta, caldo en cantidad necesaria.

ELABORACIÓN. Preparar las albondiguitas mezclando el pescado, la miga de pan escurrida, la cebolla saltada en la manteca, el perejil, sal, pimienta, nuez moscada, el queso y unir con un 1 huevo. Formar bolitas, pasarlas por dos huevos batidos y por harina. Preparar el saltado en cazuela o sartén rehogando en el aceite la cebolla y el ajo picados. Agregar los morrones, los tomates, la albahaca y el perejil picado, sal y pimienta. Agregar un poco de caldo y colocar allí las albondiguitas y dejar cocinar todo unos minutos. Servir.

MIS APUNTES

Los beneficios de los alimentos

Algunos alimentos pueden actuar como poderosos fármacos, reforzando nuestro sistema inmunitario y previniendo enfermedades. La mayoría puede actuar sobre múltiples problemas de salud a la vez, con la ventaja añadida de que no presentan efectos secundarios.

Recuerde que: en cualquier caso, por muy beneficiosos que sean, nunca podrán sustituir a los cuidados del médico.

CIRUELA. Tanto las frescas como las secas, o ciruelas pasas, aportan a nuestro organismo elementos que actúan como agentes antivíricos y antibacterianos. Con alto contenido en fibra, estas frutas actúan como laxantes.

MANZANA. Rebaja el colesterol y contiene agentes anticáncer en forma de antioxidantes. Con alto contenido en fibra, ayuda a combatir el estreñimiento y corta el apetito.

POMELO. Contiene una pectina que ha demostrado poder rebajar los niveles de colesterol en sangre y la presión arterial. Rico en antioxidantes sobre todo de vitamina C, el pomelo puede ayudar a prevenir el cáncer de páncreas y de estómago.

REPOLLO. Contiene numerosos componentes anticancerosos y antioxidantes. Se cree que detiene el crecimiento de pólipos en el colon; se ha comprobado que comer repollo más de una vez por semana reduce en los hombres la incidencia de cáncer de colon en un 60 por ciento.

ZANAHORIA. Es la más importante fuente de betacaroteno, el antioxidante al que se reconoce capacidad para prevenir numerosas enfermedades, incluidos problemas cardiovasculares, cáncer y cataratas. El contenido en betacaroteno de una zanahoria mediana al día puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón a la mitad, incluso entre los grandes fumadores.

ACEITE DE OLIVA. Protege las arterias y corazón y es rico en ácido oleico, que reduce el colesterol malo (LDL) sin rebajar el bueno (HDL). También puede ayudar a rebajar la presión sanguínea.

AJO. Un poderoso antibiótico que ha demostrado poder acabar con las bacterias, los hongos y los parásitos intestinales. Del mismo modo, ha podido comprobarse que rebaja el colesterol en sangre y se cree que actúa como anticoagulante. El ajo, además contiene múltiples componentes anticáncer, antioxidantes y estimulantes del sistema inmunitario. Eficaz contra el resfriado, el ajo es un poderoso descongestionante y un buen agente antiinflamatorio.

YOGUR. Una a dos raciones de yogur al día pueden mejorar el funcionamiento del sistema inmunitario al estimular la producción de ciertas proteínas que atacan a los virus. Las distintas variedades de Bio son capaces de neutralizar los agentes cancerígenos presentes en el intestino y el yogur normal puede prevenir el cáncer de pulmón. Su alto contenido en calcio lo hace de gran utilidad en la prevención y tratamiento de la osteoporosis

PESCADO. Ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Se ha demostrado que tomar 30 grs. de pescado al día puede reducir un 50 por ciento el riesgo de sufrir un ataque al corazón. El aceite de pescado puede aliviar los síntomas en los casos de osteoartritis, artritis reumatoide, psoriasis, hipertensión, migraña, colitis ulcerosa y hasta posiblemente la esclerosis múltiple. Actúa como antiinflamatorio y anticoagulante, puede aumentar el colesterol bueno (HDL) en la sangre.

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