ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Durante más de un año, y a un costo de $ 12 millones, la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Obras Públicas comenzaron la recuperación de la fachada del Cabildo.
A pesar de las múltiples transformaciones que sufrió su entorno, el Cabildo de Montevideo se mantiene incólume desde hace casi dos siglos en la Plaza Matriz -o Plaza Mayor- en la que convive con otros edificios patrimoniales y emblemáticos como la Catedral Metropolitana, el Club Uruguay y la Casa Vaeza (sede del Partido Nacional, antiguo diario "El Debate").
Sin embargo, las dos caras visibles del Cabildo -la fachada sobre Juan Carlos Gómez y la lateral sobre Sarandí- muestran las huellas del paso del tiempo. En coincidencia con el Año del Bicentenario, la Intendencia entendió que era el momento de encarar la recuperación de este monumento histórico.
Como medida preparatoria, retiró a los artesanos del lugar -lo cual le generó nuevos enfrentamientos con este gremio- y montó un vallado sobre la peatonalizada Sarandí, "eje" pasado y presente de la Ciudad Vieja. "Les dijimos a los artesanos que había que hacer la obra este año y al final lo entendieron", dijo a El País el director de Promoción Económica de la Intendencia de Montevideo, Gerardo Lorbeer.
El arquitecto municipal a cargo de la obra es Daniel De León, el mismo que recuperó la Puerta de la Ciudadela y la fachada del Cementerio Central. Según informó a El País la directora de la División Artes y Ciencias de la comuna, Ana Knobel Szuchmacher, "el Ministerio de Obras Públicas aportará mano de obra y dirección de obra, y la Intendencia los materiales y el proyecto de investigación, que tiene el aval del Ministerio de Educación y Cultura".
INVESTIGACIÓN. "No es sencillo restaurar edificios patrimoniales, hay que investigar sobre la historia y cuáles fueron las modificaciones que tuvo, entre otras cosas. En función de eso, se generan una serie de discusiones entre los diversos grupos de patrimonialistas acerca de cuál es la restauración adecuada. Llevó mucho tiempo de investigación y trabajo", añadió Knobel, quien, en los hechos, es también la directora del Cabildo.
El Cabildo de Montevideo tuvo varios jerarcas interinos y actualmente carece de dirección, situación que no logra saldarse entre otras cosas por un enfrentamiento con el sindicato de los municipales. Adeom quiere un director de carrera para la institución y la IMM prefiere llenar la vacante con algún experto museólogo o gestor cultural, que incluso podría llegar a ser extranjero. El nombramiento de un funcionario de carrera significaría que una misma persona podría estar varios años, incluso décadas, en la Dirección del Cabildo, donde se pretende que exista una alternancia para evitar el anquilosamiento en el cargo. "En una institución como ésta se necesita siempre de nuevas ideas", indicaron fuentes municipales.
COSTOS Y PLAZOS. Según informó a El País el director de Cultura de la Intendencia de Montevideo, Héctor Guido, la comuna transferirá $ 12.000.000 al Ministerio de Obras Públicas para atender los gastos que demanden las obras. "El Cabildo es patrimonio tanto nacional como departamental, por eso la obra es compartida con el ministerio", explicó Guido
Knobel anticipó que la fachada mantendrá su color y características actuales, aunque "se está discutiendo en función de su historia, cuál va a ser su terminación, el revoque final".
"Se han hecho cateos previos (ver nota aparte) y se considera que la intervención es de alta complejidad. Las obras van a durar más de un año, esperemos que menos de dos. Es un trabajo palmo a palmo, a conciencia, prácticamente de artesanos", señaló la directora de Artes y Ciencias de la Intendencia.
"Todavía está embutida la cañería de gas que servía para la iluminación exterior del Cabildo, la que está `reventando` por su oxidación y provocando caída de revoque. También hay cosas que no se pueden saber de antemano y uno se puede encontrar con sorpresas", añadió.
INTERVENCIÓN. Según un informe del arquitecto De León al cual tuvo acceso El País, el primer límite para la intervención tanto en la fachada como en el envolvente del Cabildo será "la salvaguarda del carácter del edificio". En resumen, se procura realizar una intervención "respetuosa" del proyecto original del arquitecto Tomás Toribio.
Si bien el edificio comenzó a ser construido hacia 1804, adquirió su actual fisonomía entre 1867 y 1869. Fue entonces que se realizó la cornisa en ambas fachadas, el frontón de coronamiento del acceso central sobre la Plaza Matriz, y el pretil sobre todo el entablamento. Todas estas modificaciones se efectuaron en mampostería de ladrillo revocada, en lugar de usar piedra.
"A partir de ese momento se puede decir que la masa del Cabildo se ha mantenido prácticamente inmutable y que las obras realizadas en las fachadas durante estos últimos casi 140 años no han variado las líneas arquitectónicas ni la silueta general del edificio. Predominan los muros lisos y severos, donde apenas se destacan las ventanas adinteladas, sin otra decoración que sencillas chambranas y en algunos casos, no siempre, coronadas por guardapolvos rectos muy sobrios", detalla el informe del arquitecto De León.
"El proyecto de intervención se nutre con un enfoque multidisciplinario, que parte de la elaboración del diagnóstico y continúa con la intervención directa. No se debe actuar sobre un edificio que no se conoce; cualquier acción desacertada puede ser altamente perjudicial. La obra debe documentarse antes, durante y después de su ejecución. Las decisiones de proyecto así como los materiales, productos y técnicas aplicados deben quedar registrados", indica De León.
De cárcel a sede del parlamento
El edificio del Cabildo, ubicado frente a uno de los vértices de la Plaza Matriz, fue sede del primer Ayuntamiento de Montevideo y comenzó a ser construido en 1804, aunque las obras se terminaron recién en 1830. Comenzó a ser utilizado desde la primera década del siglo XIX, como cárcel y Sala Capitular en forma simultánea, en dependencias que daban sobre la calle Sarandí y sobre la plaza respectivamente. Sobre sus muros se izó por primera vez en Montevideo la bandera artiguista.
El 24 de octubre de 1829, allí reunida, la Asamblea General eligió como primer presidente de la República al colorado Fructuoso Rivera.
La primera Constitución Nacional fue sancionada en este recinto y proclamada por Juan Antonio Lavalleja. También allí funcionaron las cámaras de Senadores y Diputados hasta el año 1925, cuando se trasladaron al recientemente inaugurado Palacio Legislativo.
Otros acontecimientos, como el asesinato de Bernardo Berro en uno de sus calabozos o la prisión de José Batlle y Ordóñez y Julio Herrera y Obes, entre otras personalidades, forman parte de la historia de este emblemático edificio.
Los minuciosos estudios previos
En forma previa a la obra que comenzó en los últimos días se hicieron relevamientos para obtener una evaluación de la integridad de las fachadas del edificio, ejecutando una inspección termográfica y otra con georradar, procesando e interpretando posteriormente los valores obtenidos.
Los análisis realizados permitieron no solo estudiar y localizar sectores que presentan algunas patologías concretas, sino que además ayudaron a determinar algunos elementos estructurales, así como su forma y su función.
También se realizó por parte del Instituto Nacional de Tecnología Industrial de Argentina (INTI) un informe de asistencia técnica que presenta un acercamiento preliminar a la problemática que presentan las fachadas.
Se abordó el estudio de las patologías de fachadas y cubiertas, procediendo a su caracterización y mapeo. También fue evaluada la seguridad estructural, se estudiaron los elementos de piedra y revestimientos símil piedra, junto con ensayos, extracción de muestras y trabajos de laboratorio. Los trabajos también abarcaron el estudio de rejas, barandas y aberturas de madera. El informe, finalmente, establece conclusiones a modo de diagnóstico de los distintos aspectos, así como algunas recomendaciones a tener en cuenta en la elaboración de la memoria de intervención.