DIEGO FISCHER
Montevideo no es gris, es grisísima, no nos vamos a engañar". Así, sin pelos en la lengua habló Toni Puig, el catalán que rediseñó Barcelona y que hizo de la ciudad condal una de las metrópolis más hermosas de Europa y del mundo.
Puig estuvo en Montevideo la semana pasada y fue entrevistado por Renzo Rossello para El País.
La nota no tiene desperdicio. Si no la leyó le recomiendo que lo haga, porque desde su experiencia de 44 años trabajando primero como gestor cultural y luego como asesor de la Municipalidad de Cataluña, realizó un diagnóstico de Montevideo, que ninguna persona sensata puede desestimar.
No anduvo con ambages, ni medias tintas; al fin y al cabo el hombre es catalán y habla de frente y mano como muchos uruguayos no saben hacerlo o no lo quieren hacer.
Según Puig -que dio vuelta literalmente a una ciudad que antes miraba hacia las montañas y ahora lo hace al Mediterráneo-, el cambio se impulsó bajo el eslogan "Barcelona ponte guapa".
El Ayuntamiento, o sea la Municipalidad, dio el ejemplo y el primer paso: reconstruyó y restauró espacios públicos.
De allí en más, los particulares -con incentivos impositivos- hicieron limpiar y refaccionar frentes y fachadas de edificios que, como la mayoría de los de Montevideo de hoy, ocultaban su estilo arquitectónico y su belleza bajo décadas de desidia y polvo.
Pero la cosa no terminó allí, más bien empezó. Antes, el Ayuntamiento había definido qué ciudad quería para luego sumar todos los esfuerzos en un mismo sentido; Estado, empresas privadas, medios de comunicación, todos fueron de la partida.
Y mire que esto se dio durante sucesivas administraciones socialistas.
Barcelona tenía entonces una meta: mostrarse al mundo como la capital de la cultura y el deporte en los Juegos Olímpicos de 1992. ¿Se acuerda?
Aquellos que inauguraron, en una memorable ceremonia, cantando Montserrat Caballé y Freddy Mercury.
Para Puig, Montevideo no tiene razones para no jugar en primera división: "tenéis una rambla hermosa, id a contemplarla, entonces, y arrojáos al mar. Es así, si no creéis en que se puede dar el salto, pues, el mar" y agregó: "la cultura es cómo quiere vivir un país, esa es la cultura, cómo queremos vivir, estoy hablando de los valores".
Propongo que la conferencia de Puig sea transcripta y que se la mandemos por e mail, a la Intendenta Ana Olivera, a todos los miembros de su gabinete, a los dirigentes de Adeom y a sus afiliados.
Porque como el propio Puig sentenció: si continuamos igual, continuaremos peor. ¿Qué le parece?