Seis hombres oriundos de Europa, Rusia y China se encierran a partir de hoy al mediodía durante 520 días en una simulación de un vuelo hacia Marte, para determinar los efectos psicológicos de una reclusión de semejante duración.
Un italiano, un francés, tres rusos y un chino se instalarán con este objetivo en una "nave" de 180m2 para los 250 días del viaje de ida. Luego, tres de ellos pasarán 30 días en otro módulo en el que se imita la superficie del Planeta Rojo. En fin, toda la tripulación "retornará a tierra" tras otros 240 días de aislamiento físico del resto de la humanidad.
Las comunicaciones entre la tripulación y el centro de control se harán esencialmente por email y el tiempo de transmisión se alargará a medida que avance el viaje, llegando a 40 minutos para un mensaje, tal como sería el caso en una verdadera misión hacia Marte.
Los seis hombres verán sus jornadas divididas en tres segmentos de ocho horas dedicadas al trabajo, el ocio y el sueño. También deberán racionar sus alimentos, los mismos que tienen los astronautas de la Estación Espacial Internacional.
Al margen de la ausencia de aire fresco y luz natural, la separación de los seres queridos será para los voluntarios uno de los mayores problemas que deberán superar.
"Será un desafío para todos nosotros. No podremos ver a nuestras familias, a nuestros amigos, pero creo que se trata a pesar de todo de un momento glorioso en nuestras vidas", explicó el chino Wang Yue, de 27 años, desde el Instituto de Problemas Médico-Biológicos (IBMP) de Moscú, donde está instalado el módulo.
El francés Romain Charles, de 31 años, explica que lo más difícil será la ausencia de contactos "con la familia, la novia y los amigos".
Esta "misión" está organizada por el IBMP y la Agencia Espacial Europea (ESA), que describen la experiencia como un intento de "imitar de la forma más precisa una misión a Marte y su retorno, sin necesidad de ir".
Un viaje real hasta el Planeta Rojo no está previsto antes de una treintena de años.
El año pasado, seis voluntarios habían vivido encerrados en un módulo similar en Moscú durante 105 días.
La distancia entre Marte y la Tierra oscila entre 55 y más de 400 millones de kilómetros, en función de las órbitas de los dos planetas.
AFP