DIEGO FISCHER
Pasaron las elecciones. Los uruguayos todos sentimos el alivio de no tener que ver y escuchar más propaganda electoral. Ahora, en su lugar la televisión y la radio, fundamentalmente, nos incitan a consumir la más variada gama de productos con miras a la próxima Navidad.
Claro, nos dan la oportunidad de pagarlos en tres, seis y hasta en doce pagos con cualquier tarjeta de crédito.
Es una manera más accesible de comprar un LCD de 42 pulgadas, o un celular con 100 funciones, 98 de las cuales nunca usaremos; pero -según nos dicen- quien no tiene aún uno u otro objeto, desconoce la verdadera felicidad.
Pero entre tanto ruido y mensajes distorsionados, hay algo que se lee en los diarios, se escucha el día entero en la radio y se ve en casi todas las tandas de televisión. Me refiero a la campaña informativa y publicitaria de la próxima Teletón.
En ella, Victoria Rodríguez, Omar Gutiérrez, Orlando Petinatti e Ignacio Álvarez, nos alertan que el próximo fin de semana habrá una nueva edición del maratónico programa televisivo.
Para esta ocasión se han puesto como meta incrementar sensiblemente lo recaudado el año pasado y así poder construir un Centro Teletón en el interior del país.
Conozco un caso de cerca que fue asistido en el Centro Teletón de Montevideo. Se llama Matías y tiene 16 años. Es el hijo de unos amigos.
Su historia es muy dura y esperanzadora a la vez. Matías quedó inmóvil de la cintura hacia abajo por un error médico.
Durante casi dos años no pudo moverse de la cama y permaneció acostado, en posición horizontal, porque corría riesgo de que su columna vertebral se fracturara.
Gracias a la solidaridad de muchos uruguayos y de médicos españoles, fue operado dos veces en Madrid. El tratamiento lo completó en el Centro Teletón de Montevideo.
Sus progresos son notables. Hoy Matías se maneja con autonomía en sillas de ruedas, retomó sus estudios y su alegría y deseos de seguir avanzando en su recuperación despierta la admiración de quienes lo conocen. Estuve el otro día con su padre. Él también recuperó la sonrisa y cuenta con una emoción contagiosa los avances de su hijo.
Por Matías y todos los Matías que hay en el Uruguay y por mis hijos y los suyos, yo este año voy a renovar mi apoyo a la Teletón. ¿Y usted?