PRAGA | Mirek Topolanek, presidente de turno de la Unión Europea, sucumbió ayer a una moción de censura de la izquierda en Praga y anunció su dimisión como primer ministro de la República Checa. Topolanek podría seguir meses como primer ministro en funciones y concluir en junio su mandato frente a los Veintisiete, como desea la oposición.
Una moción de desconfianza, presentada por la oposición socialdemócrata, fue respaldada por 101 diputados, la mitad más uno de los 200 diputados.
Pendiente de que Irlanda apruebe en referéndum el Tratado de Lisboa, Topolanek ya había advertido que, si caía, el Senado, donde su partido tiene casi la mitad de los votos, no ratificará el tratado que aprobó Diputados. El inestable equilibrio político checo, con un Parlamento partido al medio desde los comicios de 2007, se estrelló ayer en una votación de censura contra Topolanek por sus intentos de impedir que un canal de televisión emitiera un programa crítico sobre un diputado oficialista.
El País de Madrid y Ansa