PABLO NÚÑEZ
Su lejano tercer puesto en el clásico España, en el que había llegado a diez cuerpos de la ganadora North Caroline -incluso recibiendo 3,5 kilos de ella- había puesto un manto de dudas acerca del verdadero nivel de Bellotta, que anteriormente había obtenido de manera holgada su primer éxito jerárquico en las 14 cuadras del Jorge y Melchor Pacheco, concretando una actuación que la erigió como favorita del citado España.
Pero ayer la hija de Dubai Dust volvió a parecerse a la del Pacheco, a aquella potranca que vino de menos a más en el desarrollo y que en la recta final atropelló con fuerza y pasó de largo a sus rivales.
Cierto es que en ocasión de su choque con las adultas, el trámite de carrera no fue todo lo ligero que a ella le conviene, en cambio ayer el ritmo que impusieron las punteras durante el primer tramo del cotejo fue lo suficientemente intenso como para servirle la carrera en bandeja a lo largo de la recta final.
INTENSO. Por las características de algunas de sus participantes, el desarrollo del Asamblea General Legislativa (L) prometía ser vertiginoso, lo cual se confirmó apenas el "starter" Luis Preste dio la orden de largada. Betnal y Café Farahona fueron las primeras en asomar al frente del grupo, mientras la favorita Belial y Café Lola se disputaban el tercer lugar y el resto se iba "acomodando".
Las punteras transitaron los primeros 400 metros en rápidos 22"55c, pero ello no fue impedimento para que Belial comenzara a acercarse sin separarse demasiado de la baranda interior y "cortara luz" con ellas cuando a la carrera le quedaba un kilómetro de duración.
Al enfrentar el palo de los ocho, Café Farahona llevaba medio cuerpo de ventaja, controlada por Belial por dentro y Betnal por fuera, al tiempo que Lily Alley y Potri Oro trataban de descontar por el centro de la pista y Bellotta comenzaba a ganar terreno un poco más abierta.
Después de completar los 800 metros iniciales en 45"77c, Café Farahona, Belial y Betnal giraron la última curva casi en una misma línea y se prepararon para comenzar a responder al rigor de sus jinetes.
Debieron transcurrir unos 300 metros para saber cuál de las tres era la que traía mayores reservas, pero eso de nada valdría a la hora del "juicio final", porque cuando Belial ya había dominado a Café Farahona y Betnal apareció Bellotta para tirar por la borda el gran esfuerzo que la pupila de Báez había hecho para adueñarse del liderazgo.
La alazana que entrena Elio Umpiérrez atropelló y pasó de largo, sin darle tiempo a Belial de reaccionar. En el disco hubo dos cuerpos y cuarto entre ellas y en el "pesaje" el acostumbrado bullicio de la barra del Aurora, que recibió con una salva de aplausos a Carlos Bueno, un jockey de nivel clásico.