"Me voy contento, porque hoy me exigí un poquito más y no sentí dolor alguno. La verdad es que pensé que me iba a doler", reconoció Mauricio Victorino luego del entrenamiento. El zaguero, que sufrió esguince de rodilla ante Danubio, trabajó con el profesor Fernando Cal en ejercicios de arranque y frenada brusca y respondió bien, por lo que quizá juegue ante Cerro.