Miguel Álvarez Montero
Desde ayer el golf uruguayo está de fiesta: hacía diez años que el torneo para aficionados más importante del continente no se realizaba en nuestro suelo. El honor le correspondió esta vez al Cantegril Country Club de Punta del Este (Punta Carretas había recibido la copa Los Andes por última vez en 1998) y hasta el sábado los verdaderos aficionados a este deporte podrán seguir de cerca a los mejores amateurs del continente.
Alentamos a los jóvenes con aspiraciones a ser futuros scratchs a concurrir a los links puntaesteños para ver el desempeño de los buenos jugadores, sobre todo los argentinos y colombianos, generalmente vencedores de este torneo. Sin duda que seguirlos a través de los fairways, analizar la elección de sus palos o ver cómo sortean dificultades, redundará en enseñanzas importantes. No siempre se tiene la oportunidad de apreciar "en vivo" a tantos jugadores (y jugadoras) de juego realmente sólido. "Ver" golf es también aprender. Y en este torneo hay suficientes "maestros" para sacar buenas enseñanzas.