-¿Recuerda el último partido que jugó?
-Claro. Mi último partido fue en la Liguilla contra Danubio y me expulsaron mal.
-¿Se siente bien para volver?
-Sí, ya estoy muy bien y en las mismas condiciones que mis compañeros. Si me hubiera tocado jugar un mes atrás de repente no estaba tan bien, porque aunque físicamente me sentía en condiciones, futbolísticamente todavía me faltaba, porque no me sentía justo en el timming.
-¿Se tiene un cuidado especial cuando se enfrenta a un equipo que ya le ganó al otro grande?
-Todos los equipos son difíciles y además contra un grande siempre los equipos se motivan un poco más. En este caso ellos además llegan luego de una derrota, igual que nosotros, así que de nuestra parte tenemos que manejar el partido tranquilos y con inteligencia para tratar de llevarnos los tres puntos.
-¿Cómo explica la derrota ante Liverpool cuando jugaron mejor que en partidos que ganaron?
-Son las cosas que tiene el fútbol. Entre jugar bien y perder o jugar mal y ganar, prefiero esto último. Se venían dando las cosas así, pero evidentemente algo bueno debíamos tener, como solidez defensiva y contundencia en ataque. El otro día no tuvimos ninguna de las dos cosas y perdimos.