JORGE DA SILVEIRA
El deterioro de la dirigencia del fútbol uruguayo es cada vez más grande. La imagen que ofrece es muy mala e incluso generó una respuesta callada del gobierno, que tiene claro que no hará esfuerzos para ayudar al fútbol profesional mientras tenga esta conducción. Y refiere a los neutrales y a los representantes de clubes, que responsabilizaron muchas veces a los integrantes del Consejo Ejecutivo y son los que los han elegido e incluso a través de la Asamblea de Clubes anularon decisiones valientes y ajustadas al reglamento en actitud lamentable.
Esta semana presentó renuncia a su cargo el Dr. Adrián Leiza, secretario del Consejo, hombre joven, buena gente y destacado profesional de la abogacía, el gran soporte del Dr. José L. Corbo, de su total confianza, lo que genera una gran interrogante en cuanto a la futura conducción de la AUF. Hacía meses que pensaba alejarse. Nada positivo le aportaba su permanencia en el cargo, deterioró su salud y hasta pudo dañar su prestigio personal. Nos parece inobjetable su decisión. Recuperó su sonrisa, la alegría de vivir.
Desde que se supo su decisión, no pararon de llamarlo para que desistiera. Hasta hay en la AUF idea de citar a una Asamblea de Clubes para manifestarle su apoyo. Ya es tarde.
La trituradora de gente que es nuestro fútbol hizo su obra. Lo cansaron.