CARLOS MONTAÑO
-¿Se estabilizó definitivamente Peñarol? ¿Trabajan más tranquilos?
-Sí, los resultados lógicamente son importantes. Haber empezado a festejar triunfos en el torneo nos llevó a desarrollar la tarea entre semana más distendidos y contentos. No cambió la forma de trabajar y tampoco los objetivos. Estamos más parejos. De repente hay dificultades que no repercuten porque ganamos, pero si perdés lo malo se agranda.
-Contra Juventud la labor de Peñarol fue deslucida.
-Tal vez no pudimos desarrollar un buen fútbol por momentos, pero si se analiza la actuación de Peñarol no se debería perder de vista que generó ocho situaciones de gol y se enfrentó a un equipo que se cerró mucho y apostó poco a avanzar masivamente al ataque. Te medís con cuadros que te plantean los encuentros con un solo delantero y la cuestión no es tan sencilla. A Nacional también le pasa. El partido que disputó con Wanderers fue de bajo nivel.
-¿Los pone nerviosos el hecho de que Nacional siga triunfando?
-No, nerviosos no nos pone. La realidad es que para llegar al primer lugar Nacional tiene que perder puntos y nosotros seguir en la racha de victorias. En las ocho fechas que restan se puede absorber los cinco puntos puntos de diferencia que hay con el puntero. En el pasado Clausura los clubes que estaban primeros en la tabla casi no perdían puntos. Fue algo hasta anormal y no creo que se reitere. Habitualmente sucede que en las últimas fechas el equipo que va bien arriba empieza a sentir el peso de los cotejos.
- ¿Qué le falta a Peñarol?
-Tener un poquito más la pelota, jugarla mejor Es necesario hacer la mayor parte del tiempo posible un buen control de la pelota y, a la vez, realizar un tránsito más ágil del balón de manera vertical y horizontal.
-En lo personal debe estar loco de la vida.
-No es para menos. Todos quieren estar entre los once. Tengo que darle palo y palo. No puedo mostrar ni cansancio ni dar ventajas. Poseo velocidad y me revuelvo bien en el juego aéreo y me apoyo en compañeros que son líderes, caso Darío (Rodríguez). La regularidad pasa por el esfuerzo que uno ponga en los entrenamientos.
-Saralegui se muestra temperamental. ¿Cómo es con ustedes?
- Mario (Saralegui) le da seguridad al jugador. Él te hace creer y sentir que sos el mejor y no hay vuelta. La motivación que da es impresionante.
-Se desprende que protege a los futbolistas. ¿También exhibe autoridad?
-No se casa con nadie. Si no le gusta como jugaste te saca y punto. Nos dice que no da explicaciones ni cuando nos reemplaza ni cuando nos ubica como titulares. En este caso diría que las cosas claras conservan la buena convivencia.