El "Sí, se puede" -grito de guerra ecuatoriano- nació en la tribuna del Atahualpa de Quito a los 52 minutos de juego. Hacía más de media hora que el local tenía un jugador más en cancha y que se le había "tirado arriba" a Chile. Y se pudo, la victoria llegó y la "Tri" volvió definitivamente a la pelea por un cupo en el Mundial de 2010.
Con un solitario pero suficiente gol anotado por el delantero Christian Benítez a los 70 minutos y tras un error en el cálculo a la hora de salir a cortar un centro por parte del arquero chileno Claudio Bravo, tal vez por efecto de esos 2.600 metros sobre el nivel del mar que hacen que la pelota vaya más rápida y "no doble".
Ecuador, desde la expulsión de Ismael Fuentes a los 18 minutos, fue al ataque constantemente pero de forma desprolija, por eso tuvo que esperar tanto para marcar el gol de la merecida victoria que lo pone en la sexta posición de la tabla (iguala a Uruguay en puntos, pero la "celeste" se mantiene quinto por diferencia de goles).
A falta de 15 minutos, Antonio Valencia le complicó el panorama a los locales cometiendo una fuerte e innecesaria falta que el árbitro uruguayo Martín Vázquez -de muy buena actuación- castigó con una tarjeta roja. Pero Chile no consiguió empatar, tuvo otro expulsado y Ecuador "sí, pudo".