EDWARD PIÑÓN
Lo respetan. Y podría decirse que por culpa de ese sentimiento de admiración y rechazo que se genera con los delanteros que hacen goles maravillosos para dar alegrías o generar dolores, Sebastián Abreu será una de las grandes referencias de todo el Monumental de Núñez.
No hay dudas que tanto los defensas como el público y la prensa argentina apuntarán más al "Loco" que al resto. Observarán con nervios cada envío a su área y sentirán que no podrán darle un centímetro u olvidarse de él por un segundo.
Abreu es, por estos argumentos, el delantero para acompañar a Luis Suárez en la fórmula de ataque de la celeste.
Pero, debe quedar claro, el rendimiento del jugador no dependerá en exclusividad del peso psicológico que tendrá sobre los oponentes, si no del sistema que Uruguay intente imponer en su visita a la albiceleste.
En ese caso hay que ser muy justos, si Uruguay opta por un esquema en el que se vaya a recurrir con gran dedicación al contragolpe, lo mejor sería pensar en otro punta como socio de Suárez. Porque Abreu no tiene, por ejemplo, ni el pique corto de Javier Chevantón ni la movilidad de Carlos Bueno.
Esto es fácil, con generación de juego por las bandas y teniendo a Abreu de cabeza de área, está lindo para sacudir del todo la interna de Argentina.