CEIBAL REGULES
Terminó la duda, Carrasco Polo es el nuevo campeón y jerarquizó su título ante un rival que hizo todo dentro de sus posibilidades.
Ganar vale pero lo que llamó poderosamente la atención en esta definición, fue el comportamiento de un público numeroso que tal vez superara las 4.000 personas rodeando la cancha y que mantuvo silencios respetuosos en momentos culminantes en que los pateadores se enfrentaron a los palos para intentar convertir y en consecuencia, anotar tantos.
La de ayer fue una fiesta del deporte y de la familia, donde predominó la alegría con bombos y platillos, redoblantes y tamboriles, globos, cohetes de todo tipo y hasta con un comienzo donde llegaron desde el espacio tres paracaidistas de un helicóptero y un astronauta que puso la bandera de Old Christians en el terreno, en tanto que un grupo de muchachos del club se vistieron de romanos formando una legión bucólica.
A lo preparado, se le contrapuso lo improvisado y fue así como cuatro o cinco chicos con banderas de Carrasco Polo los desafiaban con buena honda.
Gustavo Zerbino, presidente de la URU se ocupó de resaltar la entrega de trofeos al término del encuentro, comentando el significado que tiene para este deporte la actitud positiva de un público desbordante, alegre y respetuoso.
El rugby uruguayo necesita que se dejen de lado las banderías clubísticas, que todos piensen en el bien común de hacer crecer este deporte y tener en cuenta que las realidades son diferentes en todos los clubes.
Éste sería el comienzo.