CARLOS MONTAÑO
Quedó abierta la posibilidad de un divorcio entre el técnico de Peñarol Mario Saralegui y la barra de la Ámsterdam (el domingo en la Colombes) que en algunos pasajes del encuentro que el equipo aurinegro sostuvo con Defensor Sporting, reprobó con cánticos muy críticos el desempeño de los futbolistas.
El entrenador está en desacuerdo con la actitud de parte de la parcialidad carbonera. Considera que se desviaron del hilo conductor que deben perseguir: "el respaldo incondicional a los jugadores", subrayó el orientador.
En su primer ciclo en Peñarol (Clausura del año 2006), Saralegui tomó a un cuadro que por diversos motivos estaba en el fondo de la tabla y obtuvo la gracia de los hinchas en el clásico 2-2 con goles del "Betito" Acosta. Ese día Nacional era amplio favorito pero el técnico artiguense salió "ganando" con su planificación y el golpe efectista que produjo en los seguidores mirasoles.
En el semestre pasado volvió asumir como técnico del grande y sacó a los aurinegros del pozo. También a los sufridos fanáticos con sed de gloria, a tal punto que festejaron el Clausura 2008 como nunca.
El conductor ambientó nuevamente una atmósfera de convicción en el mundo aurinegro.
"La Colombes estaba preciosa. Me encantó verla así en el cumpleaños de Peñarol", le dijo a Ovación el estratega. La contracara la mostró espontáneamente y con el ceño fruncido: "Todo lindo el escenario, pero por momentos se pusieron muy nerviosos. A mí me gusta el hincha de Peñarol que alienta. El que putea no va conmigo. El parcial que va al frente y viene a apoyar el cuadro es el que vale. El que no se así que no venga. Acepto que se cuestione, comprendo la bronca cuando no se da el resultado esperado, pero no tolero la falta de reconocimiento a lo que hacen los muchachos. Es injusto".
El conductor puso énfasis en la determinación de sus dirigidos: "El equipo metió, puso huevos. Por eso no admito los silbidos y los insultos. Si la hinchada no juega con nosotros se convierte en enemiga y perdemos gran parte de la fuerza. Antes del campeonato hablé de esa energía positiva que debía ambientarse para solidificar la mística de Peñarol. La cosas no son fáciles. Nos quitaron tres puntos. No tengo nada que ver con la pedrada que se tiró a un línea en la cancha de Danubio, pero me la estoy comiendo yo".
Bajter: "Nos sacrificamos; debe haber una mutua comprensión"
Maximiliano Bajter destacó la labor de sus compañeros: "Hicimos un sacrificio tremendo. Terminamos agotados. Eso lo vio todo el mundo. Nosotros también nos calentamos con el empate. Debe haber mutua comprensión".
Damiani: "Personalidades de todas las áreas se transforman"
Juan Pedro Damiani relativizó el tema: "En la cancha es así, es un viejo principio del fútbol. El hincha siempre quiere ganar y máxime en pleno partido. Todas las personalidades de distintas áreas se transforman en el estadio".
Abel Hernández: "No era el partido para que nos silbaran"
Abel Hernández quedó sorprendido: "Está bien que la hinchada se exprese. Dejamos todo en la cancha y se ve que no se dieron cuenta. Ese no era el partido para que nos silbaran. Hubiese sido entendible ante Rampla".