SILVIA PÉREZ
"¡Hoy había que ganar! ¡Váyanse todos, manga de ca.....!", el grito, aunque parecía injusto, venía del fondo del alma de la mujer que muy enojada vociferaba en la puerta del vestuario local del Olímpico. Y no era el único.
"El primer día en que llegué al club me hicieron sentir que este era el partido más importante del año", reconocía unos minutos después, el técnico de Cerro, Pablo Repetto. Ambos hechos marcan con claridad lo que significa el clásico para la gente de la Villa.
Cerro, que había sido superado por Rampla en el primer tiempo, supo reaccionar a tiempo, goleó a su tradicional rival y se ubicó en los primeros puestos de la tabla de posiciones del torneo Apertura.
Insólitamente, ninguno de los dos equipos supo aprovechar la ventaja de tener el fuerte viento, que siempre sopla desde la bahía, a favor.
En el primer tiempo lo tuvo a favor Cerro, pero no pudo hilvanar su juego y ni siquiera intentó rematar de lejos al arco de Vikonis. En el segundo, lo tuvo Rampla y sin embargo, fue superado por el visitante y recién remató por primera vez al arco cuando ya iba más de media hora del complemento.
Fue un tiempo para cada uno y lo prueban los números del partido. Seis posibilidades de gol y cinco tiros de esquina para cada equipo. Nadie se hubiera quejado si el partido hubiese terminado empatado. La diferencia estuvo en que el equipo de Repetto fue capaz de convertir las chances de gol que se le presentaron en el segundo tiempo, mientras que Rampla malogró las suyas en el primer período. Y la diferencia estuvo también en los arqueros, porque mientras Rodrigo Muñoz, una vez superado un error que tuvo al principio del partido, salvó varias veces su arco; Nicolás Vikonis no repitió la buena actuación que había tenido en el estadio ante Peñarol.
Los albicelestes se llevaron el partido y con goleada, porque fueron capaces de recuperar a tiempo su buen juego. Con el viento en contra, Cerro sorprendió a su eterno rival. Los jugadores le hicieron caso al técnico Repetto que en el entretiempo intentó desdramatizar el clásico y les dijo que salieran a jugar como sabían. Matías Cabrera, Sebastián Suárez y Claudio Dadomo le hicieron caso. Pablo Pallante, de buena actuación, anotó el primero y ahuyentó los nervios. El festejo, con varios futbolistas remando dejó claro que pensaban seguir. Dadomo y Cabrera, que se lo merecían, concretaron la goleada.
Las cifras
14 Años hacía que no se jugaba un clásico en el Olímpico. Y el resultado fue el mismo, 3 a 0 a favor de Cerro.
11 Puntos tiene Cerro en la tabla de posiciones del Torneo Apertura. Anotó 9 goles y recibió sólo uno.