Barça: un amor sin fronteras

La semilla del catedrático Murillo germinó y hay "penya" en Uruguay

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SILVIA PÉREZ

La semana pasada se lanzó oficialmente la "penya" barcelonista "Héctor Scarone". En realidad la penya (grupo de hinchas del club) comenzó a funcionar hace un año y la idea surgió un tiempo atrás en uno de los viajes que hace anualmente a Uruguay el profesor de economía catalán Carles Murillo. "Es una gran satisfacción que lo que yo le expliqué a unos muy buenos amigos, amantes del fútbol y de Barcelona, muchos de ellos ligados por una razón u otra con Barcelona, finalmente haya prosperado. Al cabo del tiempo fructificó y ahora hay una penya con el nombre del mítico Héctor Scarone. Esto me llena de una enorme satisfacción porque además conozco a familiares suyos, que son profesores implicados en esta relación que tenemos entre la Facultad de la República y la Universitat Pompeu Fabra", contó Murillo, quien se hizo hincha del Barca a instancias de sus padrinos que desde muy temprana edad lo llevaban los domingos a ver al equipo. Luego, a los cuatro años tuvo su primera colección de figuritas, o cromos como dicen en España, y con ellos aprendió a leer.

Murillo ocupa hoy un cargo en la Comisión Económica Estatutaria del Barcelona. Dicha comisión ejerce una función de control económico del club a lo largo del año y elabora luego un informe para la asamblea de socios que debe votar el cierre del ejercicio. "No me toca hablar de fichajes", explicó risueño. Aunque todo está relacionado porque Barcelona está hoy entre los tres clubes que más facturan en el mundo junto al Manchester United y el Real Madrid, y gracias a eso puede comprar a los mejores jugadores.

"No digo si está en el primer, segundo o tercer lugar porque esto cambia de ejercicio a ejercicio. Cada uno intenta situarse de la mejor manera posible. Lo ideal para una competición de fútbol y para que todo esto genere el interés y la pasión que genera es que existan no uno, sino dos, tres, diez, o quince clubes que sean competitivos a un determinado nivel".

Para el último ejercicio, del 2008-2009, el presupuesto del Barcelona es de 380 millones de euros con una previsión de un beneficio, o resultado de explotación, de unos 20 millones de euros.

"El dinero que entra en el club se puede dividir en tres grandes rubros: lo que pagan los socios y abonados (Barcelona tiene 170.000 asociados y 90.000 abonados que tienen asientos en el estadio) y los que compran entradas para los partidos y también las entradas a otras actividades como al museo del club y la visita guiada al estadio. Otra parte importante es lo que deriva de los derechos de televisión y de imagen, y la tercera parte es todo lo que tiene que ver con el `merchandising`: los contratos con las casas de ropa deportiva y la venta de todo tipo de objetos".

De este presupuesto y según el modelo de gestión del actual presidente, lo que Barcelona gasta en salarios deportivos, las fichas de los jugadores y los técnicos, no debe superar el 55% del volumen de facturación. "Es como un umbral de seguridad", afirmó.

Extrañamente, en el momento de definir sus esperanzas deportivas Murillo no colocó en primer lugar el hecho de ser campeón. "En mis prioridades lo principal es que el equipo haga un juego vistoso y agradable, y que dé un espectáculo divertido y entretenido; en segundo lugar que se den los triunfos o que por lo menos estemos en condiciones de disputarlos en el máximo nivel. Seguro que no todos los hinchas coinciden conmigo, pero para mí ir al estadio para aburrirme no tiene sentido".

En la gran mezcla de jugadores, Messi es el elegido

Carles Murillo no es el único socio o hincha de Barcelona, que pretende que su equipo apueste al buen fútbol, en realidad esa ha sido siempre una premisa del club. En cuanto a jugadores, si tuviera que elegir a uno se queda con Lionel Messi. "Barcelona ha sido siempre una mezcla de jugadores extranjeros, de fichajes nacionales y de futbolistas salidos de la cantera. Y cada uno de ellos cumple una función de representatividad que el aficionado busca. Yo como hincha no tengo preferencia por los que salen del club, porque desde que tengo uso de razón estoy acostumbrado a que en el primer equipo haya un poco de todo. Hay ciertas posiciones en el campo que están ocupadas siempre por jugadores salidos de las divisiones inferiores y otras por jugadores que llegan del exterior", explicó Murillo.

En su corazón no hay lugar para otro club

El catedrático Murillo viene a Uruguay desde hace diez años por el intercambio entre la Universidad de la República y la Pompeu Fabra de Barcelona. Lo hace para dictar cursos en el centro de postgrados, pero ningún equipo ha logrado meterse aún en su corazón. "Sucede que tengo amigos repartidos por muchos clubes y por lo tanto se me hace difícil. Generalmente, no puedo ir mucho al fútbol porque vengo sólo por una semana y estoy ocupado con los cursos. Por ejemplo, la semana pasada me hubiera gustado mucho ir al partido de Uruguay con Ecuador, pero no pude por el horario de los cursos. He visitado algunas canchas y he contactado con gente de algunos clubes como Nacional, Peñarol, Defensor y Liverpool y tengo una idea del funcionamiento del fútbol uruguayo".

Cómo juntarse para ver juntos los partidos

La contadora y ex jugadora de fútbol Sarita Figueras es la secretaria de la penya "Héctor Scarone" y una de los once socios fundadores. La penya lleva el nombre de Héctor Scarone, porque el mítico futbolista uruguayo que participó en las gestas de 1924 y 1928 fue el primer jugador extranjero internacional, o sea que integró una selección que jugó en Barcelona. Estuvo una temporada y una versión cuenta que no siguió en el club porque perdía su condición de amateur y no hubiera podido seguir defendiendo a Uruguay.

Luego del lanzamiento de la semana pasada mucha gente se puso en contacto con la web para asociarse y participar en las actividades sociales, entre ellas juntarse para ver los partidos del Barca. La dirección es penyabarca@ccmontevideo.cat.

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