Ahora, Ecuador
Apretado festejo en los vestuarios
BOGOTÁ | ENVIADO
"¡Uruguay nomáaaa... Uruguay nomáaa...!", fue el grito que se escuchó y retumbó en los bulliciosos pasillos de "El Campín". Allí, un enjambre de periodistas radiales, televisivos y de prensa, corrían detrás de los futbolistas celestes para "sacarles" una palabra, una frase, algo que contentara a los comentaristas colombianos.
En la puerta, confundidos en un abrazo sentido, emocionado, Celso Otero y Mario Rebollo, esperaron al grupo para palmear a los jugadores, para felicitarlos, para darles la bienvenida a un camarín feliz pero no eufórico. Porque en algo coincidieron todos: "ya tenemos que ponernos a pensar en Ecuador. No hay tiempo para los festejos. Esto es así. Lamentablemente, la seguidilla de partidos no admite detenerse en la derrota o el triunfo. Hay que seguir para adelante", dijo al pasar el maestro Oscar Washington Tabárez.
Los jugadores, agotados por el enorme esfuerzo que habían hecho en el campo de juego, también gritaron fuerte el "¡Uruguay nomáaa!". Y el eco rebotó en un desolado estadio.
|