JOSÉ MASTANDREA
Ya había tenido una chance muy parecida en el último minuto del primer tiempo. Pero el disparo lo rechazó la barrera. En el último suspiro del partido, el "Tony" Pacheco tuvo su revancha. Y esta vez no falló. La pelota rebotó en el travesaño y picó dentro del arco. Fue el empate. Fue el 3 a 3 de Peñarol frente a Racing, un empate con sabor a victoria por como se dio el trámite del partido: "era para perderlo", dijo el capitán.
-¿Se perdieron dos puntos o se ganó uno?
-Ahh... yo creo que se ganó uno. Por como se dio el trámite del partido bien pudimos irnos conformes, pero el objetivo nuestro era ganar y no se dio. Nosotros no festejamos los empates. Pero era un partido perdido y por lo menos rescatamos un punto en los descuentos.
-¿Qué fue lo que pasó?
-Empezamos muy bien. Dominando y atacando, pero ese gol que le anularon a Franco fue un quiebre en el partido. Si hubieran dado el gol, el trámite hubiese cambiado, hubiera sido diferente. arrancar uno a cero a los cinco minutos, era otra historia. Creo que fue un golpe fuerte, el rival nos tomó por sorpresa cuando estábamos festejando. En ese contragolpe llegó el primer gol de ellos.
-Y enseguida les convirtieron el segundo...
-Sí... fue duro ese momento. No sé... iban diez minutos de partido y ya perdíamos dos a cero. Muy fuerte. Lo peor es que los goles de ellos se dieron por nuestros errores, pero no fueron sólo de la defensa sino de todo el equipo. Porque sabemos que defensivamente tenemos que trabajar todos. Y no estuvimos atentos. Nos quedamos mirando.
-Sin embargo en el segundo tiempo se vio otro Peñarol.
-Sí, claro. Fue otra cosa. Entramos más concentrados y jugamos al fútbol, algo que en el primer tiempo no habíamos podido hacer, un poco por el estado de la cancha y otro por la marca del rival que no nos dejó espacios para jugar. Si hubiésemos salido en el primer tiempo como lo hicimos en el segundo, no sé qué hubiera pasado pero seguro, no nos íbamos perdiendo.
-¿Vio en algún momento que el partido se perdía?
-No... es que en la cancha uno veía que se podía. Que sólo faltaba que la pelota entrara porque generamos un montón de chances pero no las pudimos concretar. Es cierto: en el primer tiempo tuvimos momentos terribles, pero los pudimos subsanar en el segundo.
-Al final de la fecha se dio lo que decía: ganaron un punto.
-Y sí. Fue importante no perder. Eso fue lo positivo. No jugamos bien, regalamos todo el primer tiempo y terminamos levantando un partido dos goles abajo. Lo más rescatable es que nunca bajamos los brazos, la peleamos hasta el final. Tuvimos una arremetida notable, con muchas ganas, mucha entrega, mucha actitud. Por eso creo que el hincha se fue conforme, porque dejamos todo.
-¿Este puede ser su mejor momento futbolísticamente hablando?
-No sé... yo me siento muy bien. Muy fuerte en todo sentido. Y eso es importante. Pero no soy yo solo. El trabajo de equipo es fundamental. Si uno anda bien es porque los compañeros ayudan, colaboran y suman. Los partidos no los gana uno. Los ganamos o perdemos todos.