BEIJING | AFP
El fútbol femenino le dio a Estados Unidos su medalla de oro número 1.000, y el maleficio que le impide a Brasil conquistar un título olímpico en esa disciplina volvió a flotar como un fantasma sobre los Juegos Olímpicos de Beijing.
Ahora le tocó vivir la frustración a las `Meninas` derrotadas en la final por Estados Unidos 1-0 pese a haber dominado todo el partido y haber sido el equipo fantástico del torneo, con su fútbol bello y generoso con el espectáculo.
Pero el caso de las mujeres fue distinto al de los hombres, porque el cuarteto de estrellas que formaron Marta -la mejor futbolista de la historia-, Cristiane, Daniela y Formiga, parecía encaminado a subirse a lo alto del podio.
Brasil jugó casi todo el partido mejor. Dominó las acciones y tuvo el control del balón. Las chances claras estuvieron presentes en todo momento, pero siempre faltó precisión.
El que no perdonó fue Estados Unidos, que con un ordenamiento táctico en la cancha y una dura defensa esperó su momento. Con un remate mortífero y sorpresivo de Carli Lloyd, el sueño de las garotas se esfumó en el aire al perder 1 a 0 en tiempo adicional.
Pudo haberse interpretado como lógico que la final de los Juegos de Atenas-2004 ganara Estados Unidos a Brasil por mayor madurez y experiencia, en momentos en que despertaba la nueva generación de brasileñas. Pero en China pareció un hechizo el que impidió a las niñas `canarinhas` llevarse la pieza dorada de los juegos.
Las damas tuvieron incluso un juego semejante al del famoso Brasil del 70, la selección que ganó el Mundial de México con Pelé, Tostao, Rivelinho, Gerson y Jairzinho en una fiesta de goles y belleza de juego que se puede considerar irrepetible en la historia.
Fueron amplias dominadoras del juego en todos su partidos y estaban para llevarse la medalla que siempre soñaron.
Pero no fue así y el oro sigue siendo la pieza que falta en la brillante colección de títulos de los pentacampeones.