El remero dialogó con Ovación y realizó un balance de su participación en Beijing. Explicó las trabas que tiene para entrenar y presionó a la Federación.
BEIJING | EDWARD PIÑÓN
-¿Imaginó que iba a terminar en el lugar 19?
-Deseaba eso. Hice un trabajo en el final para llegar lo más a punto posible dentro de las posibilidades que tenía y creo que con mayor preparación se podría haber entrado a la final C.
-¿Qué le hubiera dado un pasaje a la final C?
-La tranquilidad de correr más aliviado, porque ya habría superado lo de Atenas y, sobre todo, la posibilidad de ir más arriba todavía.
-¿Es el final o hay más Salvagno?
-Sucedió todo muy rápido, parece que hace nada estaba esperando que llegara el preolímpico para clasificar y en los últimos ocho meses, desde que estoy en España, con el tema de la temporada en la trainera, se fueron quemando etapas y cuando quise acordar quedaba un mes para los Juegos.
-¿Fueron los últimos Juegos?
-Tengo dos o tres más. Con las condiciones adecuadas me gustaría seguir. Ya lo hablé con el presidente de la Federación, de tener la chance de mejorar, tanto el doble como yo, porque sumamos experiencia y años de entrenamiento. Hay condiciones para mejorar mucho y si encuentro esas condiciones en Uruguay me gustaría apuntar más alto, estar en una definición de una final C para los próximos Juegos.
-¿Qué pidió?
-Me gustaría tener apoyo. No pretendo cobrar en Uruguay lo que cobro en las traineras porque es algo imposible.
-¿Cuánto cobra un remero en las traineras?
-Mínimo 16 mil dólares al año, más premios, lo que lleva a 20 mil en 10 meses y hay remeros de 30 o 40 mil.
-¿Qué quiere de Uruguay?
-Condiciones, no tener que estar poniendo de mi bolsillo para entrenamientos, salidas del país. Tener la seguridad de que se puede trabajar con tranquilidad para 2012.
-¿Qué le dijeron?
-Que se verá, que se está hablando. Si tengo el apoyo sigo compitiendo en esto, de lo contrario serán mis últimos Juegos y me dedicaré a las traineras.