BEIJING | EDWARD PIÑÓN
El español Rafael Nadal consiguió el pasaje a la final luego de deshacerse del serbio Novak Djokovic por 6-4, 1-6 y 6-4.
En la segunda pelota que tuvo para liquidar el partido, aguantando con guapeza en el fondo y dándole más oportunidades a Novak Djokovic, quien terminó desquiciado y mandando increíblemente afuera un smash, Rafael Nadal confirmó que es un monstruo y que irá por el oro.
Con el respaldo de una tribuna universal que jugó a su favor, al punto tal de generar la ira de Djokovic, Nadal sacó adelante un partido que en principio se le presentó accesible y que después lo tuvo a mal traer por la velocidad y certeza que le dio a sus golpes el número 3 del mundo.
Mientras el español pudo desplegar un buen nivel de juego en el inicio del choque, Djokovic jamás logró empezar bien con su servicio. Esa fue la constante de un primer set que arrojó dos quiebres de saque para el español y uno para Djokovic.
Pero la diferencia fue grande en cuanto a solidez. El serbio cometió dobles faltas clave y Nadal apareció con un mejor servicio.
Lo sorprendente apareció en el segundo set, cuando Djokovic dejó de tirar pelotas afuera y metió presión.
Machacando, yéndose a la red y definiendo mucho mejor de lo que había hecho en el primer set, el número tres del mundo alteró a Nadal, que terminó recriminándose así mismo varias equivocaciones.
Pero si de sorpresa se trata, ninguna superior a la diferencia en el marcador, porque del 6-4 a favor del español, se pasó a un 6-1 para el serbio.
La gente comenzó a marcar su postura. Los serbios que impulsaron a su compatriota se perdieron en un mar de hinchas que bramaron de felicidad con cada pelota buena de Nadal o por algún error de Djokovic.
A eso se sumó algún grito al serbio cuando iba a sacar, lo que estuvo a punto de terminar con un pelotazo a la tribuna, porque eso es lo que amagó hacer Djokovic.
El partido terminó parejo hasta el 5-4 a favor de Nadal y saque para Djokovic. El serbio levantó un match point y cuando tuvo el segundo la historia parecía que iba a terminar con otro "deuce". Djokovic atacó y obligó a Nadal a quedar en el fondo, pero luego enloqueció y perdió el encuentro.
El otro finalista es Fernando González, quien derrotó a James Blake por 4-6, 7-5 y 11-9 tras levantar tres match points.
Blake se quejó de que el chileno traicionó el espíritu olímpico al no darle un punto en el que supuestamente la pelota había rozado su raqueta antes de picar afuera. González dijo que él no sintió nada, pero Blake no quedó convencido.
La cifra
15 Es la posición que ocupa Fernando González en el ranking de la ATP. Rafael Nadal será el uno.