Cuando estalló la última salva de pirotecnia en la noche de Beijing, se habían agotado 30.000 fuegos artificiales, lanzados desde 287 puntos establecidos en el propio Estadio Nacional y desde otros 1.492 diseminados a lo largo y ancho del Parque Olímpico. China le dio la bienvenida a los Juegos Olímpicos con un lujo jamás visto.
El Nido de Pájaro se vistió de gala para recibir a más de 91.000 espectadores y maravillar a una audiencia de 4.000 millones de televidentes alrededor del mundo.