JOSÉ MASTANDREA
Abel Hernández será presentado esta tarde como la sexta incorporación de Peñarol. La "Joya" (así le dicen) pasará a préstamo a los aurinegros por un año.
El sueño de Abel se hará realidad después de las 17.00 horas, cuando estampe su firma en el contrato y cumpla con el ritual de calzarse la casaca amarilla y negra ante los medios de prensa en el hall del Museo de Peñarol.
Habrá fogonazos, micrófonos y grabadores que le apuntarán directo al rostro. Tendrá su minuto de fama, esa que buscó desde que empezó a jugar en los infantiles de Peñarol hace siete años.
Después, los vaivenes (y desencuentros) del fútbol lo llevaron a Central Español. Desilusionado, dejó el club de sus amores para probar suerte en los palermitanos.
Su padre, no le dejó bajar los brazos y lo alentó: "Vas a ver, en pocos años te van a venir a buscar de Peñarol". Abel lo miró descreído, pero casi sin darse cuenta, se le dibujó una sonrisa en el rostro. Íntimamente, supo que todo dependía de él. De lo que hiciera en la cancha. Y así fue.
Peñarol se fijó en ese moreno alto, espigado, veloz y goleador que surgió como de una galera mágica en el primer equipo de Central Español.
Impactó por sus goles y sus corridas. Fue tan fulgurante su incursión en el profesionalismo que estuvo a punto de fichar por el Palermo de Italia.
Hoy tendrá su revancha. Será la sexta incorporación de Peñarol que arma su plantel de cara al Torneo Apertura. Abel empezará a trabajar con el grupo el miércoles de mañana.
Además del juvenil, estampará su firma en un contrato Martín García, el delantero que regresó a Peñarol proveniente del Olimpia de Asunción.
También renovará su vínculo con el club Fernando "Petete" Correa y se procurará llegar a un acuerdo con Gabriel Alcoba (ex Wanderers y Danubio) y Maximiliano Lombardi, delantero de Progreso que pidiera en las últimas horas Mario Saralegui.
Por el momento no hubo acuerdo ya que el equipo del Pantanoso pidió medio millón de dólares por el cincuenta por ciento de su ficha. De todas formas, se seguirá negociando por el juvenil.
Pero eso no es todo. Ayer de tarde hubo un primer encuentro entre Juan Pedro Damiani y Carlos Bueno, buscando una fórmula (económica, por supuesto) para que el delantero permanezca en los aurinegros hasta fin de año, es decir, hasta que termine la disputa del Torneo Apertura.
Tanto Peñarol como el goleador, pretenden extender su vínculo por seis meses.
Bueno quiere una mejora salarial porque tuvo varias ofertas del exterior. Esta semana habrá otra reunión para tratar de finiquitar el tema.
El delantero también sabe que permaneciendo en el medio, las puertas de la selección uruguaya seguirán abiertas.
Bueno regresó a vestir la celeste después de tres años y fue una de las figuras de Uruguay en el encuentro frente a Perú disputado en el Estadio Centenario.
Lo cierto es que los aurinegros siguen armándose de cara a la próxima temporada.
Abel Hernández será el sexto refuerzo. Ya llegaron Gonzalo De los Santos, Ignacio Medina, Jonathan Píriz, Danilo Asconeguy, Martín García.
El delantero de la selección juvenil volverá al Palacio "Cr. Gastón Güelfi". No va a esperar al micro en la escalera de la sede. Esta vez llegará como una de las incorporaciones más preciadas. Lo estarán esperando en la puerta principal para felicitarlo, abrazarlo y desearle suerte.
"Es un jugador interesante, tiene gol, es veloz, potente, es de los futbolistas que uno siempre quiere tener en su plantel", tiró Mario Saralegui cuando se le preguntó por el delantero.
Abel se sacó las ganas. Sabe que el tiempo le dio la razón a su padre. Después de aquella salida (por elección) de Peñarol, regresará como figura.
El empuje, las ganas, el tesón y su amor propio, fueron determinantes para dar vuelta la historia.
Abel pegará la vuelta como un preciado trofeo. A partir de hoy, será la "Joya" aurinegra.