DANIEL ROSA
Si la Liguilla hubiera terminado el domingo, Gerardo Pelusso ya hoy no sería el técnico de Nacional. En eso coincide toda la dirigencia tricolor, incluso aquellos que anuncian que si hubiera que votar levantarían las manos a favor.
"El domingo perdió más que tres puntos; perdió el crédito que le quedaba", resumió a Ovación un influyente dirigente tricolor. Y ese es un poco el sentir generalizado de los hinchas, que ayer mostraron toda su frustración y su disconformidad con el entrenador en los diferentes foros partidarios.
"Existe preocupación, pero es generalizada. No sólo con el técnico, sino también por el rendimiento del equipo e incluso por la conducción de la institución", señaló otro directivo. La frustración del clásico (no sólo por el resultado adverso sino también por el mal juego del equipo), sumada a la del final del Clausura y de la Copa Libertadores, salpicó no sólo al grupo que trabaja en Los Céspedes, sino también a la dirigencia encabezada por Ricardo Alarcón.
Para hoy está agendada la reunión semanal de la comisión directiva, aunque hasta ayer a media tarde no estaba confirmada. Uno de los consultados incluso puso en duda la realización, pues destacó que cuando hay temas urticantes para tratar suele dejarse pasar una semana para no ir con la sangre caliente. Sin embargo, otro directivo expresó a Ovación: "Si cada vez que estamos calientes no nos reunimos, últimamente no nos hubiéramos visto las caras".
Cascada. Es un clásico. Cada vez que aparecen los malos resultados también florecen las diferencias y los reproches. Y es como una cascada que nace en Alarcón y termina en el plantel. El máximo reproche al presidente es la actitud asumida respecto a Bruno Fornaroli y Pablo Caballero. "Bentancur no los pagó, se llevó a uno y al otro no lo dejó jugar, todo con la anuencia de Alarcón", se escuchó por parte de uno que está en la vereda de enfrente del presidente. "Es un error que debemos asumir y por el que estamos pagando", comentó alguien del propio oficialismo.
También se carga contra el entrenador. "Armó mal el plantel. La comisión de contrataciones le ofreció un montón de jugadores y los desechó. Y por otro lado se quedó con otros que no rindieron".
Y finalmente el agua llega hasta los jugadores. "Hay algunos que piensan más en irse a Italia que en jugar en Nacional".
Todo apunta a que se cortará por el lado más fino y ese es el técnico, aunque nadie se anima a decir que no seguirá. Hay coincidencia en que si termina jugando una final contra Peñarol y la gana, el panorama cambiará, aunque surge una pregunta: ¿él querrá seguir?
A los dirigentes les cuesta encontrar un reemplazo
Cada vez que se plantea la posibilidad de cambiar de técnico la pregunta lógica que surge es: ¿por quién? Dirigentes tricolores reconocieron a Ovación que, en conversaciones informales cuando se planteó el tema, no surge un candidato claro. Autodescartado Hugo De León y sin apoyo Juan Ramón Carrasco se mira hacia todos lados y no se encuentra una mejor opción que Gerardo Pelusso. Por allí alguno tiró un nombre que encontró cierto eco: Wilmar Cabrera. Tiene personalidad, es de la casa e hizo una gran campaña con Atenas de San Carlos en Segunda División. Sin embargo, Cerro Largo se adelantó. "Estuvimos reunidos dos horas y media y las conversaciones están muy avanzadas. El miércoles (mañana) nos volveremos a juntar para decidir", confesó a Ovación Ernesto Dehl, presidente de los arachanes.