DIEGO PÉREZ
"Pocas veces se ha visto algo así". La confesión la hizo uno de los encargados de vender entradas en las boleterías del estadio Centenario, luego de años de trabajar en esto. La venta previa para el Peñarol-Nacional del domingo comenzó ayer a las 10 de la mañana y antes de las 14 ya se habían agotado las generales correspondientes a la Tribuna Ámsterdam, amarilla y negra.
La expectativa antes de cualquier partido entre Peñarol y Nacional es grande. Pero el Clausura ha deparado que este, por la fecha 13, parezca especial. Si en el clásico del Apertura, con ambos equipos en mitad de tabla, el Centenario estuvo prácticamente colmado, no puede extrañar el movimiento generado ayer durante el primer día de venta previa para el domingo. Peñarol y Nacional son los líderes del torneo. Junto a River Plate, sí, pero a los manyas y a los bolsos poco les preocupan por estas horas los darseneros.
"Que el domingo cueste lo que cueste..., el domingo tenemos que ganar", entonó más de una vez la barra que llenará la Ámsterdam.
"Suena raro que en tres o cuatro horas se vendan las 15.000 entradas para la Ámsterdam, ¿no?", se preguntó uno de los 600 carboneros que hacían fila -por así decirlo, porque el desorden era notorio- a las 15 horas. En realidad, entradas para la Ámsterdam quedan, pero sólo para socios. La inquietud de los hinchas era principalmente generada por la presencia de decenas de revendedores que comenzaron pidiendo 200 pesos por los boletos para la cabecera carbonera (su valor en boleterías era 90) y con el pasar de las horas, más el nerviosismo de la gran masa de hinchas abocados a conseguir su entrada, fueron incrementando el precio hasta pedir 300.
"Ahórrese la cola, tengo Olímpica", aconsejaba uno a menos de 30 metros de la boletería. Un hincha, apurado, preguntó "¿cuánto?" y al escuchar "700" esbozó una sonrisa y siguió esperando.
Desde las boleterías se informó que si veían a un revendedor conocido, no se le vendía entradas y que expedían un máximo de tres boletos por persona. Sin embargo, algunos hinchas consultados dijeron que hubo casos en los que se entregó más entradas a una misma persona (que a pocos metros se las daba a algún revendedor que lo había mandado) y que hubo casos en que faltó el sentido común, justo el menos común de los sentidos. Se citó por ejemplo el de una señora que llegó desde Paysandú para conseguir entradas para otros cinco familiares de esa ciudad y a la que le hicieron mucho problemas para venderle. "Y pinta de revendedora no tenía", acotó un hincha.
Sobre las 15.30, con la venta de entradas para la Ámsterdam cortada desde hacía un buen rato, algunos hinchas se las "agarraron" con el personal de venta a través de insultos y cánticos.
Obviamente, también se acordaron de su rival. "Opa, opa... afuera de la Copa", fue uno de los hits de la tarde, aludiendo a la derrota tricolor en San Pablo.
Pero el momento de más nerviosismo se vivió a la mañana. Empujones e insultos por la embestida de algunos hinchas desatendiendo las largas filas (que llegaron incluso hasta los primeros portones de la Tribuna Ámsterdam) dejaron como saldo una persona detenida y otra desmayada. Según lo informado por la Seccional 9ª, apostada en el mismo Centenario, se procedió a incrementar el número de oficiales para un mayor control y la situación se normalizó.
OTRA HISTORIA. A pocas cuadras de la "locura" que se vivió en las afueras de la Tribuna Olímpica del Centenario, el panorama que presentó el Parque Central fue muy distinto. Según los agentes policiales allí apostados, la jornada fue sumamente tranquila.
A las 16 horas eran unos 60 los hinchas que hacían fila en las boleterías. Aunque a un ritmo más lento que en el Centenario, las ventas en el Parque Central también fueron constantes. Un poco más en silencio que los carboneros, los tricolores pasaron por boletería y se llevaron unas 9.000 entradas para la Colombes, que seguramente también lucirá repleta.
Para los hinchas consultados, la tranquilidad alrededor del "templo tricolor", como les gusta decirle al Parque, podía tener que ver con la fresca eliminación de la Libertadores, un torneo en el cual los tricolores tenían cifradas esperanzas de llegar más lejos.
UNA MONEDA. Ni en las afueras del Centenario ni en las del Parque Central faltó a la cita el tradicional "mangazo". En el caso de los tricolores, quienes no pudieron o no quisieron colaborar igual se llevaron un papel entregado por integrantes de la barra pidiendo que al partido del domingo se concurra con una bolsa de papel picado. Al igual que los de Peñarol abrieron en la red Abitab una cuenta para comprar globos con lo recolectado. La fiesta en las tribunas ya está asegurada. Y sí, juegan Peñarol y Nacional, dos grandes de verdad.
Continúa la venta previa, tanto en el estadio como en el parque central
Hoy continúa la venta previa de localidades, a partir de las 10, tanto en la Tribuna Olímpica del estadio Centenario como en las boleterías del Parque Central. Las entradas para las tribunas Colombes y Ámsterdam (queda lugar sólo para socios) tienen un costo de $ 90. Para la tribuna Olímpica cuestan $ 190, mientras que para la platea y tribuna América el valor es de $ 270. Para muchos, el desorden el primer día de ventas se pudo haber evitado en caso de haberse dado antes el acuerdo entre los integrantes de la Mesa Ejecutiva de la AUF y Peñarol por los precios. Los carboneros aspiraban fijar valores más altos, pero se les negó. El coordinador institucional de Peñarol, Juan Pedro Damiani, manifestó públicamente su descontento con la situación por entender que la institución perderá la chance de tener una recaudación acorde al espectáculo.
Ayer fue el primer día de venta y se colocaron 32.000 entradas
De las 51.000 entradas que se pusieron a disposición del público, 32.000 se fueron en el primer día de venta. Ya no quedan boletos generales para la tribuna Ámsterdam (donde irá la hinchada de Peñarol) aunque sí queda lugar allí para socios carboneros.
Por su parte, en el Parque Central se vendieron unas 9.000 entradas para la tribuna Colombes, cabecera correspondiente a la hinchada "visitante". El ritmo de venta durante el primer día en ambos lugares lleva a suponer que en la jornada de hoy se agoten. En caso de que eso no ocurra y por ende sigan quedando entradas, ese remanente se pondrá a la venta mañana a partir de las 10 y hasta las 18 horas en los mismos puestos de venta. De no venderse el total de las entradas, las boleterías del estadio se abrirán el día del partido también a las 10. El clásico del fútbol uruguayo se juega este domingo a las 16 horas.
Como en cada venta previa importante, la reventa en el tapete
La venta de entradas para el clásico fue el tema del día. Y de la mano de ello, apareció sobre la mesa, nuevamente, el tema de los revendedores. "Espero que no terminen haciendo negocio ellos, me daría mucha bronca", dijo por radio Juan Pedro Damiani refiriéndose a la venta de entradas. A escasos metros de las boleterías del estadio, los revendedores se confundían en las filas de hinchas para ofrecer "las agotadas" de 90 pesos, a 300. "Yo estuve de ese lado y está claro que acá hay mucha gente prendida de ese negocio", dijo un hombre señalando las boleterías. "El tema es que después salen a la prensa y dicen `nosotros no tenemos nada que ver porque los revendedores mandan a comprar a gente que no conocemos`. Es como en todos lados, ahí adentro hay gente que hace las cosas bien y de la otra", afirmó en referencia al personal de boleterías.