JOSÉ MASTANDREA
El 25 de abril de 2007, en plena disputa de la duodécima fecha del Torneo Clausura, Central Español cortaba la racha de tres triunfos consecutivos que había logrado Peñarol de la mano de Gregorio Pérez. Fue el golpe de gracia de los palermitanos a un equipo que no sólo dejó la punta del torneo sino que perdió pie frente a Danubio en la Tabla Anual.
Para muchos, ese partido fue clave en el desenlace final del Campeonato Uruguayo. Fue el punto de inflexión para Peñarol y para Danubio, a la postre, el que ganara el título de la temporada.
Hoy, once meses después, Peñarol volvió a lograr tres victorias consecutivas. Frente a Bella Vista (6-0), ante Miramar Misiones (2-0) y el domingo contra Fénix (2-1).
Los tres triunfos alcanzados, permiten que Peñarol se mantenga a tiro en el Torneo Clausura, a dos puntos de Nacional y a tres de River Plate, el líder del certamen.
La llegada de Mario Saralegui le devolvió la sonrisa a los hinchas aurinegros que disfrutaron de una goleada frente Bella Vista y de dos claras victorias ante los "cebritas" y los de Capurro.
"Ya no terminamos pidiendo la hora", dijo un directivo en el camarín aurinegro el domingo.
Peñarol cambió la pisada. Saralegui no sólo trajo más alegrías sino que logró que la hinchada apoyara al equipo como nunca.
El aurinegro es el que más entradas vendió en lo que va del torneo pero la media se superó en las últimas tres presentaciones.
Con Saralegui cambiaron los silbidos por el aliento y las protestas por los aplausos.
El artiguense pudo enderezar el rumbo, cambió la racha adversa por una positiva en poco tiempo pero lo que más se destaca en la interna aurinegra es que se recuperó la identidad.
Peñarol volvió a tener una defensa fuerte, de marca, con dos zagueros que se complementan muy bien, un mediocampo duro, con dos volantes que "raspan", que recuperan pero también entregan bien la pelota y una delantera temible, con hombres que están al acecho en el área rival.
Apenas asumió Saralegui introdujo cambios profundos en la figura táctica y la conformación del equipo.
Salió a jugar con línea de cuatro, tres volantes mixtos, un enlace y dos puntas.
En las últimas dos presentaciones mantuvo un 4.2.2.2 pero sigue afiliado a un equipo que abraza la entrega como su bandera más preciada, que marca, presiona y ataca en cancha rival.
"Esto es partido a partido. No podemos pensar mucho más allá de cada fin de semana", dijo el entrenador que sabe, viene un fixture muy duro. "En el fútbol la verdad absoluta es el resultado y eso es lo que buscamos", indicó Saralegui.
Es el turno de Danubio, un equipo "muy duro, con experiencia y rodaje internacional", apuntó el técnico de los aurinegros, pero sabe que ese choque será vital para el futuro de Peñarol.
Sea como sea, los aurinegros recuperaron la sonrisa después de un año: ganaron tres partidos seguidos.
La cifra
268 MINUTOS sin goles en contra estuvo el arco de Peñarol. Gabriel Alvez rompió el cero de Salgueiro.
Dos pilares
Darío banca
Darío Rodríguez es fundamental en la defensa. Es el único que jugó los siete partidos.
Bueno liquida
Carlos Bueno es el goleador de la "era Saralegui". Suma seis conquistas en el torneo.
En Los Aromos
Mozzo y Román ya están a la orden
El plantel regresa hoy a los trabajos en Los Aromos. Allí se comenzará a planificar el encuentro del fin de semana frente a Danubio, un partido clave. Mario Saralegui contará con Julio Mozzo y Marcel Román.
Prueban a Federico Pérez en el lateral
La expulsión de Diego Rodríguez ambientará un cambio en el equipo titular. Saralegui tiene una duda. El lateral puede ser cubierto por Federico Pérez o Carlos Díaz. En la semana lo irá resolviendo.
Los datos de Willy Viola
Gregorio mantuvo al equipo sin derrotas
La racha anterior de los aurinegros con tres partidos ganados en forma consecutiva se registró en el Torneo Clausura de 2007, cuando Peñarol era dirigido por Gregorio Pérez. En ese certamen, la seguidilla de victorias comenzó frente a Bella Vista, en partido correspondiente a la novena fecha del torneo.
El encuentro se llevó a cabo en el Parque José Nasazzi el 7 de abril del año pasado. Peñarol se impuso 5 a 2. En la décima etapa, los aurinegros derrotaron a Cerrito 4 a 2 en el Estadio Centenario. En la undécima, Peñarol se impuso a Progreso por 1 a 0, en partido que también se jugó en el Centenario.
Silvio, el que más goles marcó en esa racha
El brasileño Silvio Méndes fue el goleador de Peñarol en el último pasaje de Gregorio Pérez como entrenador. El centrodelantero fue, además, el que más goles anotó en la racha de tres victorias consecutivas. Silvio Méndes anotó dos de los cinco goles de los aurinegros ante Bella Vista, y marcó el gol del triunfo en el encuentro que los aurinegros le ganaron a Progreso. En la goleada frente a Cerrito, los goleadores fueron Nicolás Vigneri, Ruben Capria y Omar Pouso. Cabe recordar que el triunfo ante Cerrito se dio en dos partes ya que el "primer chico" se suspendió por tormenta eléctrica a los 48 minutos de juego.