Aguirregaray fue un diablo atacando y un guerrero defendiendo

Peñarol

Salgueiro. Tuvo un error, en una salida que dudó. Después respondió bien en el resto.

Aguirregaray. Atacando fue una especie de puntero de los de antes. Con amagues, quiebres y jugadas de gol. Defendiendo, con la misma firmeza que tenía su padre.

Alcoba. Tuvo alguna acción en la que no respondió con firmeza, pero su velocidad le ayudó a superar los problemas.

Darío Rodríguez. Está muy lejos del jugador que fue. Concedió enormes ventajas.

Diego Rodríguez. Bien expulsado por doble amarilla. Antes, poco.

Álvarez. Parece que lo recargan después de cada pique y cada cierre, porque al rato está de nuevo en otro sector de la cancha.

Pérez. Falló en alguna entrega, pero estuvo en la elaboración de las mejores jugadas.

Olivera. Un par de buenos remates y algo de elaboración de juego.

Pacheco. Bien. Siempre en el lugar correcto y además jugó con inteligencia porque se desprendió rápido de la pelota.

Correa. Toques y pases con su sello, pero esta vez con menos incidencia que en otras tardes.

Bueno. Por encima del gol de penal, lo que dejó su actuación es que está volviendo a ser el gran delantero que es.

Díaz. Muchas ganas y algunos problemitas de marca.

Estoyanoff. Le hicieron un penal y divirtió a los hinchas con sus quiebres de cintura.

Bajter. Poca participación.

Fénix

Caro. Buenas intervenciones, especialmente en el primer tiempo.

Núñez. Quiso hacer, pero realmente no pudo.

Olveira. Cuando Bueno encaró por abajo le hizo un nudo. Por arriba defendió bien.

Santín. Un penal y otros inconvenientes para impedir que Peñarol llegara a su área.

Leites. Pese a que Estoyanoff lo complicó, fue combativo y rindió.

Suárez. Desconocido. Colaboró en el medio, pero sin la precisión que tenía en otras tardes.

Rivero. Se movió bien. Batalló en la lucha por la posesión del balón y trató de ser el primer armador.

Machín. Desperdició una oportunidad increíble. A la hora de pelear por la pelota, no estuvo muy certero.

Cancela. El dueño de la pelota y prácticamente de todo Fénix. Se movió con libertad y fue el único que habilitó con claridad a sus compañeros. Se cansó y fue sustituido.

Álvez. Una vez más le hizo un gol a Peñarol, pero ya cuando el partido se moría. Antes fue bien marcado y bastante mal asistido.

Ifrán. Apareció muy tarde y para colmo no culminó como corresponde lo poco que tuvo.

Márquez. De entrada parecía que iba a complicar mucho más, pero al final terminó apagándose.

Rizotto. Su ingreso pudo darle a Fénix otra fuerza futbolística, pero perdió tontamente muchos pases. En algunos casos en forma alarmante.

Barahona. No se puede creer la oportunidad que desperdició para convertir.

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