Canelones
Patricia Mango
La Comisión que investigó la gestión del ex intendente colorado de Canelones, Tabaré Hackenbruch (2000-2005) no comprobó irregularidades o actos de corrupción.
En todo caso, pudo existir falta de controles y negligencia. Así lo informó uno de sus integrantes, el edil blanco Adrián González, ante la renuncia de la mitad de los miembros de la comisión (tres frenteamplistas y dos blancos). De los 11 integrantes de la comisión, la mayoría de las veces iban cinco.
González dijo a El País que desde su punto de vista es hora de entregar todo a la Justicia y cerrar las actuaciones. Dijo que no sólo no cuentan con todo el material necesario sino que además no reciben los expedientes que reclaman. Y agregó que el edil denunciante, Luis Garrido (Asamblea Uruguay) nunca ha concurrido a la comisión. "Ya sé que no es obligación pero debería hacer al menos un seguimiento", expuso.
Por la comisión han desfilado ex jerarcas y funcionarios de Tesorería y Hacienda de la administración Hackenbruch. Algunas de las cosas que se pretendía establecer es si había personas que cobraron sin ser funcionarios. Según los empleados que fueron interrogados, esto no se comprobó.
A lo sumo "pudimos saber de hechos aislados y debidamente sancionados", informó González. No obstante está más claro desde su óptica que "el sistema no ofrecía garantías y hubo quien abusó de eso". "Yo no puedo concluir que hubo irregularidades o actos de corrupción, sí puede ser que haya existido negligencia o falta de controles", subrayó.
Cuando finalizó 2007, el presidente de la Comisión, Errol Gonella (Vertiente Artiguista) admitió a El País que no se había llegado a una conclusión pese a que se habían solicitado tres prórrogas. En aquel entonces anunció que una vez culminado el receso parlamentario de verano, la comisión retomaría el trabajo y pediría una nueva prórroga a fin de convocar a más personas y evaluar una supuesta desaparición de expedientes.
Gonella dijo a El País que estima terminar en julio o agosto de 2008 con el informe que ya comenzó a redactarse y que tenía, a diciembre de 2007, cuatro tomos y 1.200 folios entre carpetas, denuncias y versiones taquigráficas.
La comisión investigadora se creó en junio de 2006, antes denuncias de supuestas irregularidades en la administración Hackenbruch. Todas las bancadas votaron a favor de la creación de la investigadora.