JERUSALÉN IORAM MELCER
El Museo Nacional de Israel en Jerusalén exhibe hasta el 3 de junio obras de arte que fueron robadas por los nazis en Francia durante la Segunda Guerra Mundial. La exposición se llama "En busca de los propietarios", y abarca 53 cuadros, cuyos dueños originales en parte son desconocidos. En teoría es posible que alguno de los visitantes del museo pueda demostrar que una o varias piezas le pertenece o perteneció a su familia. En ese caso, las obras le serían devueltas. Sin embargo, las posibilidades son escasas más de 60 años después de la guerra. Entre los cuadros de la exposición hay obras de artistas conocidos como Claude Monet, Eugène Delacroix, Jean-Auguste-Dominique Ingres, Georges Seurat y hasta un cuadro del pintor uruguayo Joaquín Torres García. Se trata de un óleo sobre madera realizado en 1931, que se desconoce cómo fue que llegó a Alemania desde la Francia ocupada en tiempos de guerra.
El 19 de febrero el Museo de Israel en Jerusalén inauguró dos exhibiciones sobre el arte que fue saqueado por los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
La primera exhibición, "Arte Huérfano: Arte saqueado del Holocausto en el Museo de Israel" es una selección de obras mantenidas en custodia por el museo desde que fueron recogidas inmediatamente después de la guerra e identificadas como carentes de dueños o con una historia clara de pertenencia.
Durante la guerra, 60.000 obras de arte fueron llevadas de Francia a Alemania. De estos, 2.000 objetos quedaron en custodia de los Museos Nacionales de Francia.
La segunda exhibición, "En busca de propietarios: Custodia, Averiguación y Restitución de Arte Robado en Francia durante la Segunda Guerra Mundial", trajo sorpresas para los uruguayos.
Entre los Cézanne, Manet, Degas y Chagall expuestos en Jerusalén está un cuadro de Joaquín Torres García.
Es un óleo sobre madera, del año 1931, y que está en custodia del Museo de Arte Moderno del Centro Pompidou en París, que lo prestó para esta exhibición.
Terminada la guerra, los aliados decretaron la declaración sistemática de todas las adquisiciones hechas por los alemanes en los países ocupados.
El industrial y coleccionista Kurt Herberts declaró haber comprado un cuadro de Torres García de la galería Jeanne Bucher-Myrbor en el Boulevard Montparnasse. Tuvo que devolverlo, y la obra quedó en cus-todia.
A principios de 1949, la Comisión de Recuperación Artística investigó los orígenes del cuadro, intentando identificar su último dueño francés y descubrir cómo llegó a ser "exportada" a Alemania.
Ni las consultas efectuadas con Torres García en Montevideo ni la investigación realizada en galerías parisinas dieron pistas.
Más aún, en abril de 1949, la galería Jeanne Bucher-Myrbor declaró que no conocía el cuadro en cuestión. En 2006 se hizo una nueva consulta a la galería, la cual confirmó que no tenía ninguna información sobre el cuadro.
Hasta el momento, nadie ha reclamado la obra, que sobrevivió la guerra y está ahora expuesta, hasta el 3 de junio, en el Museo de Israel, antes de regresar al Centro Pompidou en París.
Saqueo de obras de arte
Se sabe que los oficiales nazis cercanos a Adolf Hitler eran grandes coleccionistas de arte. Sobre todo su mano derecha, Hermann Goering, quien no dudaba en menospreciar las obras de los impresionistas francesas, a las que consideraba como "arte decadente". Por esa razón, los cuadros de estos pintores que fueron saqueados en gran número de la Francia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, eran utilizados más que nada para intercambiar por otras pinturas, sobre todo de los grandes maestros holandeses y alemanes. De la cantidad de obras de arte robadas que han sido documentadas, sólo una pequeña cantidad ha logrado ser ubicada. De los otros cuadros, cuya ubicación se desconoce, se cree que la mayoría está integrando importantes colecciones privadas más que nada en Europa y Estados Unidos. Pero también se sabe que muchos cuadros fueron exportados en los años cuarenta a países latinoamericanos, más que nada a Argentina y Paraguay.