HONG KONG | ESPECIAL
Peñarol cayó en su debut en la "Lunar New Year Cup" de China frente a la selección de Hong Kong por 2 a 1.
Peñarol se puso en ganancia a poco de iniciado el encuentro, cuando Darío Rodríguez abrió el marcador a los 10 minutos de juego. En ese momento, el dominio era del conjunto sudamericano que salió a la cancha decidido a ofender a su rival.
A medida que transcurría el encuentro, la selección local fue tomando las riendas del partido y llegó con peligro hasta el arco visitante defendido por Guillermo Reyes.
A los 36 minutos, Tales Schutz igualó la contienda.
El encuentro se hizo friccionado, hubo jugadas de riesgo para ambas escuadras, pero los futbolistas de ambos equipos se enfrascaron en el juego duro ante la pasividad del árbitro local.
Cuando promediaba el segundo tiempo, Darío Rodríguez vio la tarjeta roja y dos minutos más tarde, a los 59`, Chan Siu-ki marcó la ventaja para el anfitrión. El 2 a 1 se hizo cuesta arriba para los aurinegros ya que con diez hombres en el campo de juego, no llegaban al arco adversario.
Hubo variantes en los dos conjuntos y el juego volvió a tornarse violento.
Tanto Gustavo Matosas como el brasileño José Luis Lopes, intentaron recomponer a sus equipos con variantes de un lado y del otro.
Peñarol reforzó su última zona y apeló a la velocidad de Fabián Estoyanoff y Carlos Bueno en la ofensiva para intentar llegar de contragolpe a la valla de Fabio Oliveira.
Sin embargo, Bueno vio tarjeta amarilla apenas pisó la cancha y minutos más tarde, tras una nueva falta, sufrió la doble amonestación y la expulsión del campo de juego.
Iban 79 minutos de partido y Peñarol quedaba con nueve futbolistas lo que dificultó aún más la posibilidad de pelear por la igualdad ante un rival que controló el encuentro y se limitó a cuidar y manejar la pelota.
Los últimos minutos del pleito fueron intensos. Jugados al máximo, con pierna fuerte y mala intención ante la pasividad de un árbitro que no supo cortar a tiempo las agresiones.
Cuando llegó el final de la contienda, el clima dentro del campo de juego era tremendo.
Ya rumbo a los camarines, futbolistas de ambos equipos se tomaron a golpes de puño en una trifulca generalizada que demoró varios minutos.
En medio de una verdadera batalla campal, los dirigentes intentaron separar a los jugadores que, apenas abandonaron el campo de juego, comenzaron a pelear.
Tuvo que intervenir la guardia policial para evitar males mayores.
Peñarol dejó una pálida imagen en la cancha y otra muy pobre ante los organizadores del evento.
Ahora los aurinegros, jugarán el domingo ante el Ulsan de Corea por el tercer y cuarto puesto.
Por ambos encuentros, recibirán 200.000 dólares.