JOSÉ MASTANDREA
- ¿Cómo vivió este primer día en Peñarol?
- Feliz, esa es la verdad. Fue muy lindo entrar así a Los Aromos. Ver a todos los compañeros entrenando, a esta gente esperando... me emocionó realmente. Lo imaginaba pero no lo esperaba. Fue una linda sorpresa, sin dudas.
- ¿Se hizo realidad su anhelo de regresar al club?
- Sí, claro. Soy hincha de Peñarol y estoy dispuesto a dar lo mejor de mí para que el equipo pueda volver a ser el que fue. Peñarol tiene que pelear el campeonato, tiene que salir campeón.
- El retorno parecía sencillo pero en los últimos días se complicó bastante, al menos eso se manejó desde España.
- Sí, es cierto. Me tocó volver por decisión propia. Quería regresar, quería jugar en Peñarol, pero últimamente estaba jugando en el Valladolid y eso entorpeció un poco el retorno. Vine porque Peñarol hizo su parte para que pudiera venir y eso también fue importante.
- Si estaba jugando quiere decir que física y futbolísticamente está en condiciones como para debutar el miércoles.
- Sí, es así. Estoy para jugar ya pero eso no lo decido yo. Sé que hay un gran plantel, que se formó un excelente grupo, ahora tengo que trabajar duro para adaptarme lo más rápido posible y pelear por un lugar.
- ¿Se siente titular o viene a disputar un puesto?
- No, para nada. Hay que convencer al técnico con trabajo y dedicación que uno puede jugar, nadie tiene el puesto asegurado. Lo que digo es que físicamente estoy bien y que vengo de jugar seguido en el Valladolid, nada más. Lo otro tendré que ganármelo a pulmón, como lo hice en cada equipo que fui.
- ¿Sabe que se creó una gran expectativa con la llegada de todos estos refuerzos a Peñarol, cómo lo vive?
- Lo estoy viviendo en carne propia desde que llegué a Uruguay. Apenas pisé el aeropuerto todos los que me reconocieron me alentaron y me hablaron de lo que estaba haciendo Peñarol. Espero hacer lo mío, poder sumar para que todo salga bien.
- ¿Hay muchos buenos jugadores en este plantel, eso no pesa para el que recién llega?
- No, para nada. Es mejor que haya un buen plantel. Ahora el que la va a tener complicada para formar el equipo es Matosas (risas).
- Sabe que la primera parte del año no fue buena, ¿se puede cambiar la pisada en el Torneo Clausura?
- Esperemos. Ahora empieza un nuevo año, un nuevo ciclo, una nueva ilusión para todos los peñarolenses.
- ¿Habló con Darío Rodríguez mientras tramitaba la ficha médica?
- Sí, hablamos bastante de lo que se viene. Y todos tenemos claro que hay que trabajar mucho, hay que tratar de sacar a Peñarol de donde se encuentra, esa es la prioridad que se trazó este grupo y la idea es lograr que Peñarol vuelva a ser el que fue.
- Cuando se fue de Peñarol, tuvo un breve pasaje por Fénix... dijo que era su casa.
- Sí, es verdad. Fénix es mi casa, pero soy hincha de Peñarol, es el club que llevo en el corazón. Por eso quise pegar la vuelta. Porque quería dar una mano, aportar mi granito de arena. Sé que desde el cielo mi abuelo y el contador Damiani deben estar felices por el regreso. Yo lo siento así.
- El estar aquí también le abre las puertas de la selección.
- Ahhh.... no lo sé. Yo vine a hacer lo mío en Peñarol, a dar todo por Peñarol. Si el maestro (Tabárez) ve que tengo un lugar, bueno, lo decidirá él.
- Sabe que en pocos días ya tiene un clásico por delante...
- Sí, y eso es una gran motivación por más que sea un clásico de pretemporada. Son esos partidos en donde a uno le gusta estar.
- Es, por ahora, el único jugador que fue campeón uruguayo en el 2003 ¿qué sensación le produce?
- Por un lado es una gran alegría ¿no? Saber que uno fue parte de aquella conquista, de aquel campeonato que tanto disfrutamos pero por otro es una gran tristeza porque Peñarol no se merece pasar tantos años sin ganar un Uruguayo. Peñarol tiene que ganar más seguido.
- ¿Fue el logro más importante que le tocó vivir?
- Sin dudas... nunca te vas a olvidar de la vuelta olímpica que diste con la camiseta del club de tus amores. Es lo mejor, lo más disfrutable. Salir campeón con Peñarol fue lo más lindo que me sucedió.
- ¿Cómo fue el recibimiento de sus compañeros?
- Pahhh... impecable. A muchos los conocía pero a muchos no y sin embargo me recibieron como si siempre hubiese estado en el grupo. Ya me lo había dicho Darío (Rodríguez) que había un ambiente excelente. Ahora lo que queda es trabajar.
- ¿Ya habló con Gustavo Matosas?
- Poco, pero no hemos profundizado en ningún tema. Me dio la bienvenida y quedamos que después vamos a hablar de lo que pretende, de lo que quiere de mí en la cancha. Sé que tiene una propuesta futbolística interesante, ofensiva y eso es bueno. También sé que el plantel es grande y que hay muy buenos jugadores pero bueno, el que la tiene difícil es él (risas).
- ¿Cuál es su mensaje para los hinchas?
- Que tengan fe. Que hay un gran grupo, que se formó un gran plantel y que todos estamos embarcados en la misma empresa. Todos queremos sacar a Peñarol adelante. Sé que hay una gran expectativa y está bien. Porque ahora vamos a empezar de cero otra vez.
- ¿Serán seis meses a todo o nada entonces?
- Vine por seis meses... después se verá. Hay que ir paso a paso. Primero está el Clausura... ese es el primer objetivo que se ha trazado el grupo.
Fabián Estoyanoff. El "Lolo". El mismo de siempre. El que despegó una y mil veces por todo el frente de ataque en aquel Peñarol 2003 que ganó el Campeonato Uruguayo con el gordo José Luis Chilavert en el arco. Volvió un campeón.
LLEGADA. Eran las 10.55 cuando llegó a Los Aromos piloteando una camioneta Suzuki 4x4 gris perla con vidrios polarizados. Se bajó feliz, sonriente: "Fénix es mi casa, Peñarol mi vida".
MEDIOS. Habló con la prensa antes de ingresar a la concentración. "Sé que mi abuelo y el Contador Damiani deben estar felices en el cielo", dijo respecto a su regreso a los aurinegros.
Ídolo. Grandes y chicos lo esperaron pacientemente en Los Aromos. Firmó autógrafos y se sacó fotos con todos en su primera jornada en el Complejo "Washington Cataldi".
SALUDO. Lo primero que hizo fue pasar a la cocina a saludar a las funcionarias de Los Aromos. El "Lolo" fue Campeón Uruguayo con Peñarol en la temporada 2003.
Tuvo luces y sombras en el fútbol de España
Empezó a dar sus primeros pasos en el fútbol en las divisiones inferiores de Fénix. A mediados de 2001 hizo su debut en Primera División. Fue el 25 de julio. "De ese momento uno no se olvida más. Por eso digo que Fénix es como mi casa, fue el club que me vio nacer futbolísticamente y allí tengo muchos amigos", dijo Fabián Estoyanoff ayer en Los Aromos.
Tiene 25 años (nació el 27 de septiembre de 1982), pesa 68 kilos y mide 1.73. Es, por el momento, el último refuerzo que sumó Peñarol de cara al Torneo Clausura.
Viene de jugar durante tres temporadas en el fútbol español, donde tuvo rendimientos desparejos, pero siempre dejó su huella en los clubes donde jugó.
Tras coronarse campeón uruguayo con Peñarol en 2003, regresó a Fénix por seis meses. De los albivioletas pasó al Valencia, club que adquirió su ficha pero lo cedió a préstamo al Cádiz de España, en aquel momento (temporada 2005-2006) dirigido por nuestro compatriota Víctor Espárrago.
Los buenos desempeños de Estoyanoff ambientaron el interés de varios clubes. Finalmente, pasó al Deportivo La Coruña donde tuvo altibajos y no pudo afianzarse nunca en el conjunto gallego. Tras una pobre temporada, pasó al Valladolid, equipo donde militó con suerte variada.
En los últimos encuentros, Estoyanoff fue titular y se transformó en una de las figuras del equipo, pero la decisión de regresar ya estaba tomada. Su pase pertenece al Valencia que lo cedió a Peñarol.