SILVIA PÉREZ
- ¿Ya sabe en qué equipo va a jugar este año?
- Sí, el sábado estuve reunido con "Paco" y me voy mañana o pasado para Europa, pero todavía no puedo decir cuál es el equipo.
- ¿Y a qué país va?
-No, tampoco puedo decirlo. Me pidieron que todavía no lo hiciera. Pero es un buen equipo que pelea de mitad de tabla para arriba y voy para jugar. Eso es lo más importante, junto con lo económico.
-¿Va a tener problemas con el idioma?
-No mucho, pero no es España. (Se ríe). En España había un equipo que me quería y ya estaba casi todo arreglado, pero luego surgió esto otro que es más importante en lo económico. Por eso hablé con "Paco", porque supuestamente estaba lo de España hecho y después no me llamaron más. Ya estaban todos jugando y yo no sabía dónde iba. Entonces le pedí a "Paco" que me dijera si me tenía que ir o no y me confirmó que había surgido esto otro.
-¿Quería quedarse en Peñarol?
-Sí, claro, claro. Era lo que más quería y, además, estando acá puedo estar cerca de mi hijo Nicolás a quien extraño mucho. Acá podía estar en el equipo que quiero, con los amigos que quiero y cerca de mi hijo, pero "Paco" me hizo ver que éste no era momento para volver. Me dijo que yo, a los 27 años, todavía no estaba para volver. Lo nuestro es muy cortito y si no lo sabemos aprovechar, después nadie se va a acordar de nosotros. Además, en Uruguay todo está muy jodido. Esto no va a cambiar mucho y un jugador solo no lo puede cambiar. Está jodido en lo futbolístico y en lo económico y yo todavía tengo tiempo de triunfar afuera, que es lo que quiero.
-Quedarse acá también le permitía estar más cerca de la selección, ¿eso lo evaluó?
-Sí, era otra de las razones por las que quería quedarme, para que Tabárez me pudiera ver directamente y me tuviera más en cuenta. Era algo que me dejaba más tranquilo.
-¿Sigue molesto porque en la selección no tuvo las oportunidades que esperaba?
- Son cosas que a uno le molestan, sobre todo porque no tiene dos partidos en la selección y tampoco es que haya convertido un solo gol. No digo que tenía que ser titular, pero sí ser el primer cambio, o el segundo. Y esperaba jugar más, no entrar faltando cinco minutos como frente a Bolivia y porque me pidió la hinchada.
-¿Lo habló con Tabárez?
-No, lo hablé con el profesor Herrera. Le dije lo que sentía en aquel momento. Le dije que no estaba siendo tenido en cuenta como yo quería, y eso no tiene nada que ver con el hecho de jugar o no. Yo tengo mi propia historia en la selección. Pero las cosas que pasan son por algo y sirven para aprender, para seguir aprendiendo.
-¿Por qué rescindió en Boca?
-Porque no jugaba. Están Palermo y Palacio y ahora con Riquelme se iba a complicar todavía más. Pero igual fue una experiencia muy buena para mí. Allí me encontré con compañeros excepcionales que me trataron muy bien desde el primer día, como si hubiese estado siempre con ellos. Yo tenía un poco de miedo porque no sabía con qué me iba a encontrar y, sin embargo, todos esos jugadores, que son ídolos, se portaron con una gran humildad. Me quedé muy conforme con el trato que me dieron y hubiera querido quedarme pero no tenía lugar para jugar.
-En el Sporting de Lisboa anduvo bien, ¿qué pasó que no pudo quedarse?
-Estaba a préstamo y la opción era muy cara. Con el "Cebolla" (Rodríguez) siempre teníamos el contrato más alto, como en Francia. Y, además, en Sporting apuntaban a los jugadores del club y eso también influyó para que no pudiera quedarme.
-¿Cómo estuvieron las vacaciones?
-Bien, un poco en Artigas y otro poco en Punta del Este. La Navidad la pasé en Artigas y ahora estuve unos días en el Este. Hice dos o tres días de playa, pero a mí mucho no me gusta. Es raro eso de tirarse al sol como un lagarto. ¡No te olvides que soy de Artigas!
-¿Y cómo estuvo la fiesta del Hotel Conrad?
-Estuvo muy linda. En realidad no sé cómo aparecí ahí. Yo estaba alojado en el hotel y me llamaron para decirme que estaba invitado a la fiesta. Cuando fui y me encontré con todos los famosos no entendía nada. La fiesta estuvo muy linda, pero lo mejor de Punta del Este fue haber estado con el "Gaby" Cedrés. El siempre fue muy importante para mí. Cuando estuvimos juntos en Peñarol me ayudó muchísimo en todo. En lo deportivo y también en muchas cosas de la vida. El también pasó por situaciones difíciles como yo y quizás por eso me entendía tanto.