RAÚL MERNIES
- Después de tantas idas y venidas se concretó su partida al fútbol mexicano. ¿Cómo se resolvió?
- Sí, se habló mucho y yo sé que hace como una semana que en la página oficial del club decía que me habían contratado, pero la realidad es que hace dos días me llamó mi representante y me dijo que estaba todo pronto para que viajara hoy (ayer).
- ¿Por qué el día de Navidad y no unos días después?
- Es que en realidad ellos querían que yo llegara allá hace como una semana, pero como después la contratación se complicó un poco por diferencias entre Defensor y Miramar y se resolvió hace dos días, querían que viajara el 23, pero les dije que me dejaran pasar la Navidad con mi familia y que al día siguiente me iba.
- ¿Cuál fue la complicación entre Miramar y Defensor?
- La verdad que no tengo ni idea, son temas de ellos y no me gusta meterme en esas cosas.
- ¿Y qué fue lo que arregló con Monarcas Morelia? ¿Cómo es el contrato?
- Lo que me dijeron es que el contrato es por cuatro años. Pero todavía tengo que hacerme la revisión médica. En realidad todavía no vi el contrato y no tengo muchos detalles más.
- Termina un año importante...
- ¡Tremendo! ¡Increíble! Un cambio de vida total. Haber pasado a Defensor, jugar en copas internacionales, terminar saliendo campeones y todavía haciendo un gol en el último partido. Fue un año inolvidable.
- Y eso que empezó entrenando en Miramar...
- Sí, por eso, fue de menos a más. Hice la pretemporada en Miramar Misiones, después pasé a Defensor, pero jugando de suplente. Poco a poco fui ganando minutos, empezó la Libertadores y nos fue muy bien. Ahí me afiancé un poco más en el puesto. Era como que sabía que en algún momento del segundo tiempo iba a entrar, era un cambio cantado. Después vino la Sudamericana, en la que también nos fue muy bien, y el año terminaba con el campeonato y conmigo como titular. Era demasiado, pero con esto del pase termina de cerrar un año que nunca olvidaré.
- ¿En algún momento sintió o creyó que esto podía pasar?
- No, no. Bueno... hay una cosa, las copas internacionales son una vidriera brutal. Todos sabíamos que más allá de los resultados teníamos muchos ojos encima y que teníamos que dejar todo. Por suerte nos fue bien y terminamos entre los ocho mejores en las dos copas, pero me imaginaba algo más chico, ir a Argentina o algo así; pero este año de oro en Defensor me permitió pegar el salto de una.
- ¿Cree que esto lo puede acercar a la selección?
- Sería un sueño para mi. Me encantaría, pero sé que hay grandes jugadores en la selección y ellos se ganaron esos puestos. Yo tengo que trabajar mucho para lograrlo.
- ¿Con qué delantero le gustaría jugar en la selección?
- Paaaa... con todos.
- ¿No hay un preferido?
- Bueno, a mi me gusta jugar con un punta grande, así que si tengo que elegir, quiero jugar con el "Loco" Abreu.
- ¿Cree que Tabárez lo llamará?
- Lo conozco, porque él fue el que me hizo debutar en la selección. Creo que si me llamó una vez puede volver a hacerlo.
- ¿No haber jugado en Nacional o Peñarol es una cuenta pendiente a saldar?
- Sí, esas cosas quedan pendientes. Por ejemplo, nunca jugué un clásico a estadio lleno y esa es una de las cosas que me encantaría. Pero creo que si hago las cosas más o menos bien, capaz que más adelante tengo la posibilidad al volver.
- ¿La gustaría volver a Nacional o a Peñarol?
- Si te tengo que responder hoy (ayer) te digo que volvería a Defensor Sporting por todo lo que me dio y por lo que siento por la gente. Pero sin duda que si pudiera elegir volvería a Nacional. Es mi cuadro desde chiquito.
- ¿Qué es lo que sabe del fútbol de México?
- Poco. Sé que hay mucho clubes grandes, que hace varios años que se estén llevando los mejores jugadores de Argentina, Brasil y de Uruguay. Sé que es una liga muy fuerte en lo económico y en lo futbolístico, creo que se juega bastante rápido y que es un fútbol abierto en el que se hacen muchos goles.
- El buen precedente de uruguayos en México, ¿estimula?
- Sí, los uruguayos siempre andan bien allá, así que espero poder seguir ese camino.
- ¿Qué sabe de su club Monarcas Morelia?
- Nada de nada.
- ¿Pero conoce los colores de la camiseta, por lo menos?
- Creo que es amarilla y roja, pero no estoy muy seguro (risas).
- ¿La meta es ser goleador?
- Bueno, eso siempre está en mente, pero lo primero que quiero es jugar, poder ganarme el puesto de titular.
- ¿Se lleva algún amuleto en especial?
- Sí, un montón. Tengo una cadenita con una virgen, un Cristo y dos cruces y en la maleta llevo muchas cosas más.